Los concursantes, o "jugadores", se mudan al mismo edificio de apartamentos. Sin embargo, no se conocen cara a cara durante el transcurso de la competencia, ya que cada uno vive en su propio apartamento individual. Se comunican únicamente a través de sus perfiles en una aplicación de redes sociales especialmente diseñada que les da la posibilidad de presentarse como quieran. De este modo, los jugadores pueden optar por presentarse como una personalidad completamente diferente a la de los otros jugadores, una táctica también conocida como catfishing.