Ki Sun-Gyeom es el velocista más popular del equipo nacional. Él es un joven dedicado y está dispuesto a seguir el camino que todos esperan para él. Mientras tanto, Oh Mi-Joo se dedica a realizar las traducciones de subtítulos para películas; un trabajo que la llena de felicidad cada vez que ve su nombre en los créditos. Por cuestión del destino, ambos se conocen y desde ese momento sus vidas cambian para siempre. De pronto, Ki Sun-Gyeom entiende que debe tomar decisiones por convicción y siguiendo lo que le dicta el corazón, aunque eso implique dejar de cumplir las expectativas de todos.