Nuclear Family la historia más personal que ha creado de Russo-Young, centrada en lo que significa ser una familia. La serie recorre su infancia junto a su hermana y sus madres lesbianas a finales de los años 70 y principios de los 80, cuando su familia poco convencional se vio sacudida por una demanda, cuyos efectos aún se dejan sentir. Nacidas cuando la donación de esperma no estaba disponible para las parejas del mismo sexo, las dos madres de Russo-Young dieron a luz cada una con la ayuda de diferentes donantes de esperma, ambos hombres homosexuales que conocieron a través de un amigo, y en los primeros años la familia visitaba a sus donantes algunas veces al año. Pero cuando las relaciones con uno de los donantes se volvieron tensas y éste demandó la paternidad y los derechos de visita, la familia se vio sumida en la confusión. Como una de las madres de Russo-Young no estaba emparentada biológicamente, no se la consideraba su progenitora y se la excluía de los procedimientos judiciales por ser ajena a la disputa, que comenzó cuando Russo-Young tenía nueve años y duró cuatro. El caso, que marcó un hito, daría lugar a una decisión que cambiaría para siempre la percepción de las familias homosexuales.