La nueva agencia sufre para mantenerse en el negocio y conseguir nuevos clientes. Los problemas personales llevan a Don a dar una entrevista que podría poner en peligro su reputación y la de la empresa. Peter se entera de que va a ser padre, y tiene que informar a su suegro de algunas malas noticias sobre los negocios. Mientras tanto, Peggy siente la obligación de despedir al nuevo encargado del departamento artístico cuando se comporta de manera irrespetuosa con Joan. Roger pierde uno de los contratos más importantes de la firma y los socios deben mantener con calma para pensar el próximo movimiento. Don decide lleva a cabo una jugada inesperada para salvar Sterling Cooper Draper Pryce. Sin embargo, cuando sus socios descubren todo, no están muy contentos con la decisión.