Cambiantes de formas, cabezas criónicas, bestias que habitan en el vientre y sombras que convierten a las víctimas en polvo habitadas la última temporada. La tercera temporada se sumerge aún más en la madriguera del conejo cuando nos reunimos con nuestros tres improbables socios: la agente del FBI Olivia Dunham, el brillante pero dañado científico Walter Bishop y su hijo Peter, un experto en todos los oficios, en investigaciones alucinantes y luchando contra las amenazas que acechan en la frontera entre ciencia y ciencia ficción.