Justo el día en que Nathaniel Fisher adquiere una nueva carroza funeraria para su negocio, en la cual planea recoger a su hijo del aeropuerto, muere inesperadamente en un accidente de tráfico. A partir de ese momento los problemas para los Fisher van en aumento, pues la desorganización de los miembros sobrevivientes de la familia, pone en riesgo el negocio familiar. La familia irá entretejiendo un lazo afectivo, después del golpe tan duro al que se han visto enfrentados, gracias a los clientes que llegan a solicitar los servicios de la funeraria. Los problemas y situaciones del trabajo repercutirán a nivel familiar, provocando discusiones y desencuentros, pero también reconciliaciones inesperadas. Los hermanos Nate Jr., David y Claire deberán solucionar los problemas que aquejan la vida de cada uno y, al mismo tiempo, mantener a flote el negocio, pues hay ofertas de compradores que pretenden adueñarse de la funeraria.