Con la sexta temporada de Nurse Jackie, la enfermera nos introduce en universo más agresivo de supervivencia. Ahora es ella la que decide todo lo que se incluye dentro de él, a pesar de que siga habiendo personas a su alrededor, como su hija mayor, que consigan desestabilizar su vida. Jackie ya sabe que ha tocado fondo y lo acepta y es esta situación la principal trama de la sexta temporada la cual comienza con un nuevo lado de la enfermera: nadando en una piscina, apuntada en el mismo gimnasio que su novio Frank, todo sonrisas y buen voluntad... hasta que la encargada de las toallas le pasa una bolsita de pastillas. Es el comienzo de que lo en esta docena de capítulos se puede describir como el fin de Jackie Peyton... de nuevo. El fin profesional y personal de una mujer presa de sus demonios y de la recaida en las drogas. Una adicta que el límite; volviendo a mentir, a engañar... y, por supuesto a salvar vidas, a curar a los enfermos. Las acciones de los personajes han hablado por ellos en esta comedia negra, que fue renovada por una séptima temporada poco antes de que la sexta llegara a su fin.