Todo el mundo quiere asistir a una fiesta en Fondo de Bikini, pero hay que tener un grado determinado de bronceado para entrar. Don Cangrejo ve a Bob Esponja recoger algo del suelo y se empieza a obsesionar con la idea de que Bob ha encontrado un centavo, un centavo que él pudo encontrar. La Sinfónica de Fondo de Bikini acepta presentaciones para su concurso de composición y Calamardo está decidido a ganar. Bob Esponja y Patricio se divierten con sus flautas nuevas y, por supuesto, vuelven loco a Calamardo.