Ambientada en la década de 1980, la primera temporada de Todos odian a Chris presenta la vida cotidiana de Chris, un estudiante de secundaria que se enfrenta a los típicos problemas de la adolescencia como lidiar con su familia, amigos, escuela y por supuesto a ser el centro de burlas y golpes de los matones de la escuela. Chris es uno de los pocos personajes "normales" en el show, rodeado por una colección de personajes excéntricos que, en su punto de vista, actúan como si él no les agradara. Chris vive en el barrio Bedford-Stuyvesant, del distrito Brooklyn, que es una comunidad de clase trabajadora y es obligado por su madre a asistir a una escuela de blancos donde algunos alumnos del colegio lo maltratan, y algunos profesores se apiadan de él por ser negro. Si los eventos progresan favorablemente para Chris a lo largo de un episodio, es casi seguro que se le vuelvan en contra al final. Del mismo modo, si una situación no va en el camino de Chris, siempre se las arregla para empeorar su situación, haciendo que él intente o no, cambiar el curso de los acontecimientos.