En el explosivo final de la primera temporada, el tío de Elena puso en marcha un plan que puso fin a la celebración del Día del Fundador en medio del caos, la destrucción y la muerte, y vio el regreso de la vengativa Katherine Pierce. En la segunda temporada, la aparición de Katherine en Mystic Falls lanzará una llave en el triángulo amoroso entre Stefan, Elena y Damon, y los otros residentes de Mystic Falls deben elegir bando ya que son víctimas de una nueva generación de peligro. Se forjarán nuevas e inesperadas amistades, los aliados se convertirán en enemigos y los corazones se romperán. Además, Stefan y Damon se verán obligados a enfrentarse a un villano más malvado y diabólico de lo que creían posible.