Después de comportarse más travieso de lo normal, los Tanner envían a ALF al garaje como parte de un castigo. La señora Ochmonek ve a ALF en el patio de sus vecinos y termina armando un escándalo que podría poner en peligro la situación del extraterrestre. Semanas después, Albert, el tío de Willie, va a visitar a los Tanner; a nadie le agrada la idea ya que nunca trata bien a nadie, pero esta vez llega dándoles regalos a todos y siendo muy amistoso. Cuando Lynn no puede pagar sus estudios, ALF consigue un trabajo como repartidor de periódicos junto a Willie y Kate. Todos entran en pánico cuando creen que Willie está intentando vender la casa.