Jack McCoy es asignado a trabajar con un nuevo compañero, Jamie Ros. Los dos detectives tienen un comienzo difícil mientras intentan enjuiciar a un sospechoso de asesinato después de que el juez excluye una cinta de cassette que podría probar su culpabilidad. Más adelante se enfrentan a un caso donde un oficial de policía corrupto, temeroso por las consecuencias de un mal tiroteo, hace un trato para cooperar con con la investigación de la corrupción policial. La situación se complica cuando durante testimonio, acusa a Briscoe de robar drogas después de un arresto. Ahora el detective tendrá que comprobar su inocencia. Por órdenes de Jack, los detectives deben acosar a un sospechoso de violación serial que no ha dejado las pruebas necesarias para arrestarlo.