Al ser vista por última vez con el detective Darren Wilden, Ashley es declarada la principal sospechosa de su asesinato. Las chicas se apresuran para averiguar quién es “A” con la esperanza de encontrar al verdadero asesino de Wilden. Por otro lado, Spencer comienza a consumir metanfetaminas para lidiar con la carga de la escuela, pero termina retomando una adicción, que sin el conocimiento de los demás, ya había ocurrido antes. Aria confronta a Ezra sobre si él es “A” pero este le confiesa que ha estado escribiendo un libro sobre la desaparición de Alison. Hanna quiere reparar su corazón roto comenzando una nueva relación con Travis. Emily comparte con Paige la sospecha de que Alison podría estar viva y ésta traiciona su confianza al notificarle a la policía. El grupo confirma que la verdadera identidad del “abrigo rojo”, es nada menos que su amiga Alison DiLaurentis.