Además de consolidar al director como uno de los mejores, este clásico cambió para siempre el humor del cine violento.
Quentin Tarantino es uno de los directores más influyentes del cine, siendo reconocido por su particular estilo humorístico, crítico y violento, que nos ha dado personajes fragmentados entre sus responsabilidades, ambiciones personales y moralidad. Con títulos como Pulp Fiction, Kill Billl y Django Encanado, se consolidó una gran reputación como un cineasta que además combina el entretenimiento con una identidad visual y narrativa inconfundibles.
Y como de los rasgos distintivos de Tarantino es su relectura de la historia desde una perspectiva ficticia y provocadora, en varias de sus películas suele alterar hechos históricos para construir relatos de venganza y justicia simbólica, utilizando el cine como un espacio para replantear el pasado desde la imaginación y la exageración narrativa.
Una de las mejores películas de Quentin Tarantino, que ver en streaming
En esta línea nos cruzamos con Bastardos sin gloria, que se sitúa en la Segunda Guerra Mundial, pero alejándose del realismo histórico tradicional para presentarnos a un grupo de soldados judíos estadounidenses dedicados a cazar y asesinar nazis en la Francia ocupada, mientras se desarrolla una trama paralela centrada en una joven sobreviviente que planea vengarse del régimen alemán.
A lo largo de su trama, la cinta destaca por su estructura dividida en capítulos y el uso estratégico del diálogo como herramienta de tensión. Las actuaciones de la cinta fueron más que reconocidas, destacando en particular la de Christoph Waltz como el coronel Hans Landa.
Un villano que conquistó el cine de Tarantino
Tras una interpretación fría, cruel e inhumana, el personaje se convirtió en uno de los villanos más recordados del cine reciente, gracias a su complejidad psicológica y a la interpretación contenida y calculada del actor.
Como resultado, Bastardos sin gloria fue aclamada por la crítica y el público, debido a brutalidad, crudeza narrativa y aproximación hacia el cine bélico. Por supuesto, consolidó a Tarantino como un director capaz de reinventar géneros clásicos, adaptándolos al humor y la perspectiva moderna, por lo que así nos deja en claro que la mejor forma de hacer cine es conociendo el cine. Hoy puedes disfrutarla en reafirmó su interés por utilizar el cine no solo como entretenimiento, sino como una herramienta para reescribir la historia desde una perspectiva provocadora y autoral.