"Siempre me he arrepentido": hace 30 años, Bruce Willis rechazó una obra maestra que ganó 9 premios Oscar
Sergio Negrete
-Redactor
Mi infancia estuvo repleta de películas de Disney en VHS. Bien podría ser un personaje de 'El diario de Bridget Jones', 'Fleabag' o 'Parks and Recreation'

Este caso es una muestra de que incluso las estrellas más grandes, como Bruce Willis, tienen decisiones que pesan con el tiempo.

Hablar de Bruce Willis es hablar de una filmografía que marcó generaciones. Duro de matar lo convirtió en el héroe de acción definitivo. El sexto sentido nos dejó con uno de los giros más famosos del cine. Y en Pulp Fiction demostró que también podía jugar en la liga del cine de autor.

No muchos actores pueden presumir un combo así: ación, thriller psicológico, cine independiente icónico. Si alguien parecía tener el radar perfecto para elegir proyectos, era él. Y sin embargo, incluso con una carrera llena de éxitos, hay una decisión que lo persigue desde hace tres décadas.

La oportunidad que dejó pasar

A mediados de los años noventa, cuando su estatus en Hollywood estaba más que consolidado, a Bruce Willis le ofrecieron formar parte de una ambiciosa producción épica. No era una cinta de explosiones ni persecuciones. Era un drama romántico ambientado en tiempos de guerra, con un tono completamente distinto a lo que el público asociaba con él.

La película en cuestión fue El paciente inglés, dirigida por Anthony Minghella y basada en la novela de Michael Ondaatje. El filme arrasó en los Oscar, llevándose nueve estatuillas, incluyendo Mejor Película y Mejor Director. Se convirtió en uno de los grandes títulos de los noventa, recordado por su historia apasionada, su fotografía impresionante y su tono épico.

Imaginar el nombre de Bruce Willis en los créditos cambia completamente la percepción de su carrera. Habría sumado una superproducción dramática premiada a un currículum ya impresionante. Pero no ocurrió.

El arrepentimiento

Con el paso de los años, el propio Willis admitió que esa fue una de las decisiones que más lamentó. No por necesidad económica ni por falta de reconocimiento, sino por la oportunidad artística que representaba.

"Mi agente en ese momento me impidió trabajar con Anthony Minghella", declaró Willis en una entrevista con Far Out Magazine. Si bien no le ofrecieron el papel principal del conde László Almásy, que le correspondió a Ralph Fiennes, sí le ofrecieron el tercer papel más importante: el oficial de inteligencia canadiense David "Moose" Caravaggio, quien finalmente fue interpretado por Willem Dafoe.

Cuando el instinto falla

Hollywood está lleno de historias de actores que dijeron "no" a proyectos que luego se volvieron legendarios. Es parte del riesgo y elegir un guion es apostar a ciegas. Nadie puede predecir el impacto real de una película antes de que llegue al público.

En el caso de Bruce Willis, su legado está más que asegurado. Pero saber que pudo haber estado en una cinta que ganó nueve premios Oscar añade un pequeño "¿qué hubiera pasado?" a su historia.

facebook Tweet
Te puede interesar