Si estás viendo 'Hoppers' y dudas entre levantarte o esperar unos minutos más, la respuesta es clara.
Ir a ver una película de Pixar, ya sea Toy Story 4, Intensamente 2 y Lightyear, siempre viene con una pequeña duda extra: ¿hay algo escondido después de los créditos? El estudio tiene una larga tradición de incluir escenas sorpresa al final de sus películas, ya sea para lograr una última carcajada o para dejar alguna pista divertida para los fans.
Por eso muchos espectadores que salieron de ver Hoppers: Operación castor se hicieron la misma pregunta al levantarse de su asiento: ¿vale la pena esperar hasta el final? La respuesta te sorprenderá y te guiará sobre qué hacer.
La historia de la nueva aventura de Pixar
La película sigue a Mabel, una estudiante universitaria que ama profundamente a los animales y que intenta proteger un bosque cercano a su ciudad, Beaverton. El lugar está en peligro debido a un proyecto que pretende construir una carretera y destruir ese ecosistema.
Para detenerlo, Mabel utiliza una tecnología experimental que le permite transferir su conciencia a un castor robótico. Con ese nuevo "disfraz", se infiltra entre los animales del lugar para convencerlos de regresar al bosque y así demostrar que el hábitat debe ser protegido.
La aventura se vuelve cada vez más caótica y divertida a medida que la protagonista descubre los secretos del mundo animal y crea lazos inesperados con sus nuevos compañeros. Al final, la historia logra unir el arco de Mabel y del grupo de animales que la acompaña. Pero Pixar no se despide tan rápido.
Sí, hay escenas después de los créditos
Si decides quedarte en tu asiento cuando empiecen los créditos, encontrarás dos escenas adicionales. La primera aparece a mitad de los créditos. La secuencia inicial muestra una especie de cámara en vivo observando a los animales del bosque mientras suena la canción original "Save The Day" interpretada por SZA.
Al terminar completamente los créditos aparece una segunda escena, más corta pero igual de humorística. No se trata de un adelanto de una secuela ni de una pista sobre futuras películas del estudio. Es simplemente un pequeño gag que funciona como despedida final para el público. Un detalle clásico de Pixar.
Una tradición del estudio
Aunque no todas sus películas lo hacen, Pixar lleva años utilizando este tipo de escenas como pequeños extras para los espectadores más pacientes. La primera vez que el estudio incluyó una escena formal después de los créditos fue en Monsters, Inc., y desde entonces se ha convertido en un recurso recurrente.
En otros casos, el estudio ha optado por mostrar pequeñas animaciones o bromas al final de los créditos, como ocurrió en Ratatouille, WALL-E o Los Increíbles 2. De hecho, la última vez que una película del estudio no incluyó ninguna escena adicional fue con Elementos.