Fue Han Solo, fue Indiana Jones y no terminó siendo un superhéroe. Pero el simple hecho de que esa posibilidad haya existido ya basta para volarle un poco la cabeza a cualquiera.
Hay actores que no necesitan demostrar nada a estas alturas. Harrison Ford es uno de ellos. El actor de Blade Runner y El secreto de Adaline puede entrar a una entrevista con cara de rudo y aun así salir dejando uno de los momentos más comentados del día. Tiene ese raro talento de parecer medio harto y encantador al mismo tiempo, como si el sarcasmo ya fuera parte oficial de su filmografía.
Y no es para menos. Su nombre ya está pegado para siempre a dos monstruos de la cultura popular: Han Solo en Star Wars e Indiana Jones en la saga que convirtió los sombreros, los látigos y la aventura en algo todavía más cool. Por eso sorprende que, incluso después de semejante historial, todavía existan pensamientos de "qué hubiera pasado si" capaces de sacudir a todos.
Uno de esos acaba de resurgir por una razón bastante simple: el propio Ford se enteró, casi de sorpresa, que también estuvo entre los contemplados para ser Batman en la película de 1989 dirigida por Tim Burton. El Hombre Murciélago que terminó siendo encabezado por Michael Keaton y marcó una nueva era para el superhéroe en el cine.
Un dato perdido que ni él sabía
La anécdota salió durante una entrevista con Josh Horowitz, y lo mejor no fue sólo el dato, sino la reacción de Ford al descubrirlo. Fiel a su estilo, soltó una broma perfecta: que de haber tomado ese papel, "podría haber tenido una carrera". El chiste hizo ruido porque suena exactamente al tipo de humor seco que uno espera de él.
Lo divertido del asunto es que no estamos hablando de un rumor sacado de la nada o de una fantasía armada por fans en redes. Distintos reportes retomaron que su nombre figuró entre las opciones consideradas antes de que Warner Bros. y Burton se decidieron por Keaton, una elección que en su momento fue discutida pero que terminó siendo histórica.
Y la verdad, cuesta trabajo no imaginar esa realidad alterna. Ford ya tenía la presencia, dureza, carisma y energía medio que le habría dado un sabor muy particular a Bruce Wayne. No era una elección descabellada pero el cine está lleno de esos momentos raros donde una decisión cambia todo.
Al final llegó al mundo de los superhéroes
Aunque jamás se puso la capa de Batman, Ford sí terminó entrando al terreno superheroico, sólo que por otra puerta y muchos años después. En Captain América: Un nuevo mundo interpretó a Thaddeus Ross, personaje que quedó ligado a la llegada de Red Hulk.
Lo curioso es que ese salto al universo de cómics no borró para nada su vibra clásica de estrella veterana. Más bien la reforzó. Porque Ford sigue jugando en terrenos enormes sin perder su actitud. Y justo ahí está buena parte de su encanto: parece que nada le impresiona demasiado, aunque todo el mundo siga fascinado con él.
Mientras tanto, en streaming sigue más que vigente con 1923, la precuela del fenómeno Yellowstone, donde comparte créditos con Helen Mirren. Ya sea entre western, drama y superhéroes, Ford sigue metido en todos lados, como si el tiempo simplemente no aplicara igual para él.