La versión femenina de John Wick: elegante, brutal y cuenta con una de las mejores escenas de acción de todos los tiempos
Sergio Negrete
-Redactor
Mi infancia estuvo repleta de películas de Disney en VHS. Bien podría ser un personaje de 'El diario de Bridget Jones', 'Fleabag' o 'Parks and Recreation'

Si John Wick puso el estándar de la acción contemporánea, esta cinta demostró que ese lenguaje podía moverse hacia otro tipo de protagonista sin perder filo.

Cuando se habla de acción moderna, es casi imposible no pensar en John Wick. La saga protagonizada por Keanu Reeves tomó la historia de un asesino retirado, una pérdida y una venganza, y la convirtió en una franquicia llena de identidad: coreografías estilizadas, violencia precisa, un mundo criminal y un héroe que parece aguantar más golpes que cualquier ser humano.

El estándar quedó en las nubes. Desde entonces, cada película de acción con peleas cuerpo a cuerpo, luces de neón y un protagonista imparable termina comparada con John Wick, para bien o para mal. Pero la acción no es un club exclusivo de hombres con traje negro. También hay una versión femenina, elegante y salvaje, que quizá no tuvo la misma maquinaria de franquicia, pero sí una protagonista capaz de romper huesos, sostener una película entera y dejar una escena para la historia.

La contrincante de 'John Wick'

La cinta es Atómica, protagonizada por Charlize Theron y dirigida por David Leitch. La historia se ubica en Berlín durante 1989, justo antes de la caída del Muro, y sigue a Lorraine Broughton, una agente del MI6 enviada a recuperar una lista con identidades de espías encubiertos. El ambiente es puro espionaje de Guerra Fría, pero filtrado por una estética de neón, golpes, música ochentera y traiciones.

La comparación con John Wick no sale de la nada. David Leitch codirigió la primera película de Wick y después llevó el mismo nivel de combate físico a Atómica. Pero lo que la hace especial es que Lorraine no pelea como una máquina perfecta. Ella se cansa, sangra, se golpea contra paredes, respira pesado y se arrastra cuando hace falta. La película no vende que es invencible, sino que lucha por su supervivencia con una elegancia que duele.

Charlize Theron como arma de lujo

Charlize Theron ya había demostrado en Mad Max: Furia en el camino que podía cargar acción física con una intensidad brutal. Como Furiosa, convirtió la rabia y el cansancio en movimiento puro. En Atómica, hace algo distinto: Lorraine es fría, calculadora, sofisticada y difícil de leer. No es la heroína que suelta discursos sobre justicia ni la espía que busca caerle bien al público. Es profesional, peligrosa y consciente de que todos a su alrededor podrían venderla por la información correcta.

Theron se entrenó durante meses para el papel y se nota. Su cuerpo está en la escena, recibiendo impactos, respondiendo con torpeza estratégica, usando lo que tiene a la mano. Esa fisicalidad le da a Lorraine algo que muchas protagonistas de acción pierden cuando las vuelven demasiado perfectas: peso y realidad.

La escena de escaleras es una locura

Si Atómica tiene una secuencia que justifica por sí sola la recomendación, es la pelea de la escalera. La escena parece construida como un plano secuencia largo, donde Lorraine enfrenta a varios enemigos en un edificio mientras intenta proteger a un hombre clave para la misión. No es una coreografía bonita: es sucia, desesperada y agotadora.

Lo impresionante no está sólo en la técnica, sino en el ritmo. Lorraine no atraviesa la escena como superheroína, sino que sobrevive por pura terquedad. La cámara se queda lo suficiente para que el espectador entienda la geografía del combate y el desgaste físico. Al final, uno también termina cansado de verla pelear, y eso es exactamente lo que la hace tan buena.

A diferencia de John Wick, Atómica no explotó como franquicia inmediata. Durante años se ha hablado de una posible secuela, pero la película quedó más como una joya de culto moderno que como el inicio de una saga interminable. Tal vez eso le da un encanto especial. Es una sola descarga de estilo, violencia y espionaje.

facebook Tweet
Te puede interesar