En poco más de hora y media, Charlize Theron pasa del duelo al instinto puro de supervivencia, mientras que Taron Egerton juega a ser una amenaza incómodamente tranquila.
Hay thrillers que no necesitan complicarse demasiado para ponerte nervioso. Basta una persona sola, un paisaje salvaje y la sensación de que algo anda mal desde el primer minuto. El cine de supervivencia tiene esa ventaja: no hay demasiados lugares para esconderse, no hay muchos personajes que te distraigan y cada ruido en la intemperie puede a sonar como una amenaza.
También hay algo muy único ver a una estrella de acción fuera del terreno cómodo. Sin autos explotando en una ciudad, sin ejércitos de fondo y sin una misión llena de tecnología. Solo una mujer frente a la naturaleza, el cansancio, el miedo y un depredador humano que cree tener todo bajo control.
Charlize Theron corre por su vida en Netflix
La película es Apex, un thriller de supervivencia disponible en Netflix y protagonizado por Charlize Theron, Taron Egerton y Eric Bana. La historia sigue a Sasha, una mujer en duelo que busca ponerse a prueba en una aventura solitaria por la naturaleza australiana, hasta que termina atrapada en un juego retorcido con un asesino que la ve como presa.
La duración también juega a su favor. Con una hora y 35 minutos, la cinta tiene tiemó suficiente para armar una experiencia seca, rápida y sin mucho relleno. No es precisamente una película que se tome media hora en calentar motores. Desde los primeros minutos se encarga de meter a la protagonista en un terreno hostil y dejar que la tensión apriete poco a poco.
Una cacería entre riscos, ríos y pura mala vibra
El punto de partida es sencillo pero completamente brutal. Sasha llega al interior de Australia buscando silencio, distancia y una forma de procesar una pérdida. Pero ese viaje personal se convierte en pesadilla cuando Ben entra en escena. El es un cazador que no se ve a sí mismo como villano, sino como alguien jugando bajo sus propias reglas.
Ben no persigue a Sasha solo porque sí. Él la convierte en objetivo dentro de una especie de ritual enfermo. Pero si algo hace Theron es cargar con la película con esa mezcla de dureza y vulnerabilidad que ya le hemos visto en Mad Max: Furia en el camino, Atómica y La vieja guardia. Pero la diferencia es que aquí está la sensación constante de que el cuerpo ya no puede más, aunque la cabeza siga empujando.
Charlize Theron llevó el cuerpo al límite
Netflix Tudum contó que Apex llevó a Charlize Theron a desafíos nuevos, incluyendo escalada en roca, kayak, saltos y escenas físicas bastante exigentes. La actriz venía de trabajos de acción muy duros, pero esta película la obligó a entrenar de otra forma, más cerca del deporte extremo que de la coreografía de pelea.
Theron aprendió a escalar para la película y ella realizó misma buena parte del trabajo físico, incluso subiendo montañas reales y escalando descalza. El director señaló que no quisieron tomar atajos con la experiencia, y eso se nota con la clase de peligro que se muestra en Apex: no se siente limpio ni cómodo, sino terroso, húmedo y agotador.
Apex no busca reinventar el suspenso. Va por algo más simple: tomar una idea de cacería humana y ejecutarla con ritmo, tensión y una protagonista capaz de sostener casi todo el peso emocional. Es de esas películas que uno pone para ver algo rápido pero termina viendo con el cuerpo más rígido de lo esperado.