Marvel hizo que Denzel Washington derramara unas lágrimas pero no por el vibranium, las peleas ni los trajes.
Marvel ha hecho gritar, reír y aplaudir a millones de personas en salas de cine. Avengers: Endgame convirtió una función en espectáculo cuando aparecieron los viajes temporales. Spider-Man: Sin camino a casa hizo que varias generaciones celebraran juntas el regreso de viejos conocidos. Y Los 4 Fantásticos: Primeros pasos volvió a recordarnos que el MCU todavía sabe jugar con la expectativa de sus personajes más queridos.
Pero llorar por una película de Marvel ya es otra cosa. Claro, hay despedidas, sacrificios y momentos diseñados para tocar fibras sensibles, pero no todo el mundo espera que una estrella del tamaño de Denzel Washington se quiebre viendo una cinta de superhéroes. Menos si hablamos de alguien con una carrera marcada por papeles intensos, tragedias enormes y dramas mucho más cercanos al Oscar que al multiverso.
La película de Marvel que emocionó a Denzel Washington
La película en cuestión fue Pantera negra, estrenada en 2018 y dirigida por Ryan Coogler. Denzel Washington contó que lloró un poco al verla, pero no por una escena de acción, una muerte heroica o una batalla en Wakanda. Lo que lo movió fue otra cosa: mirar a Chadwick Boseman, Michael B. Jordan y toda una nueva generación de actores negros ocupando el centro de una superproducción mundial.
Washington venía de más de cuatro décadas abriéndose camino en Hollywood, en una industria donde durante mucho tiempo los grandes papeles para actores afroamericanos eran limitados, estereotipados o simplemente inexistentes. Al ver Pantera Negra sintió que algo se había movido. No era una película de Marvel con trajes espectaculares y tecnología imposible: era una señal de que el siguiente paso estaba ocurriendo frente a sus ojos.
El llanto venía de la vida real
Denzel lloró por lo que esa película representaba fuera de la pantalla: una generación de artistas negros protagonizando uno de los fenómenos culturales más grandes del cine moderno. Pantera negra no fue cualquier estreno. Se convirtió en una celebración global, recaudó más de mil millones de dólares y terminó nominada al Oscar a Mejor película, algo inédito para una cinta del universo Marvel en esa categoría.
La conexión con Chadwick Boseman tenía un peso especial. Años antes de que Boseman se convirtiera en T'Challa, Denzel ayudó a financiar un programa de teatro en Oxford para varios estudiantes de Howard University, entre ellos el propio Chadwick. Boseman lo contó públicamente y llegó a decir que no habría Pantera negra sin Denzel Washington.
Denzel vio pasar la estafeta
La carrera de Denzel Washington ya era monumental cuando llegó Pantera negra. Dos premios Oscar, papeles en Malcolm X, Día de entrenamiento, Tiempos de gloria, Gángster americano y una presencia que lo convirtió en referente para varias generaciones. Aun así, la emoción que le provocó la película no venía de verse superado, sino de ver que otros podían avanzar más lejos.
Para Denzel Washington, el golpe emocional no estuvo en la fantasía, sino en la realidad que la película tocaba. Chadwick Boseman, Ryan Coogler, Michael B. Jordan, Angela Bassett, Danai Gurira, Lupita Nyong'o y Letitia Wright no splo estaban haciendo una película de superhéroes. Estaban ocupando un espacio que durante décadas Hollywood había concedido con demasiada cautela.