Por ahora no hay secuela confirmada, solo interés y muchas ganas de verla otra vez con ese personaje. Pero en tiempos donde cualquier película querida puede tener segunda vida, no suena imposible.
Scary Movie 6 ya está en Cinépolis y Cinemex y el regreso de la saga tiene mucho de nostalgia, gritos tontos y chistes que solo esta franquicia puede aventarse sin pedir perdón ni permiso. Pero siendo honestos, Scary Movie no sería lo mismo sin Anna Faris. Ella es la cara de Cindy Campbell, la protagonista que siempre parece estar a dos segundos de ser aniquilada por un asesino, una maldición, un fantasma o un chiste demasiado absurdo.
Faris convirtió a Cindy en algo más que la típica chica final de película de terror. La hizo torpe, intensa, inocente, exagerada y extrañamente encantadora. Su manera de gritar, de mirar confundida y de tomarse en serio las situaciones más ridículas fue parte del ADN de la saga. Ahora que volvió a ese universo, muchos fans ya empezaron a preguntarse qué otro personaje suyo merecería una segunda oportunidad.
Anna Faris quiere volver a ser Shelley
La respuesta parece estar en La casa de las conejitas, la comedia de 2008 que muchos recuerdan. Durante su promoción de Scary Movie 6, Anna Faris habló sobre la posibilidad de regresar como Shelley Darlingson, la ex conejita Playboy que termina convirtiéndose en madre de una hermandad universitaria llena de chicas raras, tímidas y completamente ignoradas por el resto del campus.
La actriz dijo que le encantaría volver a ese personaje y dejó entrever que existe interés en hacer algo nuevo con la historia. No dijo que es una confirmación oficial ni dio una fecha ni nada por el estilo, pero sí dejó claro que el cariño por Shelley sigue vivo. Y la verdad, no cuesta entender por qué. La película fue de esas comedias que quizá no se hicieron un clásico instantáneo, pero con los años se quedó en la memoria de una generación.
Shelley tenía una energía muy de Anna Faris: dulce, despistada, exagerada y mucho más noble de lo que aparentaba. Cuando muchas comedias universitarias se burlaban de sus personajes femeninos, ella cargaba la historia con una rareza distinta. La película tenía chistes muy de su tiempo, pero también una idea bastante única escondida entre maquillaje, vestidos rosas y fiestas de fraternidad: no necesitas dejar de ser tú para encontrar tu lugar.
La comedia que casi nadie esperaba que se volviera querida
La casa de las conejitas seguía a Shelley después de ser expulsada de la Mansión Playboy al cumplir 27 años, que en la lógica absurda de la película era prácticamente la vejez. Sin casa y sin un plan, termina viviendo con las chicas de Zeta Alpha Zeta, una hermandad universitaria en peligro de desaparecer porque nadie quiere unirse a ellas. Ahí empieza el clásico choque entre mundos: ella les enseña seguridad y ellas le enseñan algo parecido a autoestima real.
Visto desde hoy, el elenco también tiene su encanto. Ahí estaban Emma Stone, Kat Dennings, Rumer Willis, Colin Hanks y Anna Faris cargando una comedia que mezclaba humor físico, romance, amistad femenina y ese look muy dosmilero que ahora ya parece cápsula del tiempo. Mucho gloss, muchos outfits y mucha confianza en que un cambio de imagen podía resolver media vida.
¿De qué podría tratar una secuela?
Una secuela tendría mucho material para jugar. Shelley podría enfrentarse a un mundo completamente distinto, con redes sociales, nuevos códigos de belleza, otra manera de hablar de feminidad y una generación que ya no ve la cultura Playboy con los mismos ojos. Si la película se anima a reconocer ese cambio sin perder el humor, podría salir algo bastante divertido.
Además, Anna Faris ha dicho que Shelley fue un personaje importante para ella en lo personal. La veía como alguien no competitiva, generosa y capaz de acercarse a las personas sin juzgarlas. Esa parte explica por qué todavía le tiene tanto cariño. No era solo una comedia ligera de campus: era un personaje que, entre tanta tontería, tenía una forma muy limpia de mirar a los demás.