Una trilogía de ciencia ficción se volvió imperdible gracias a sus viajes en el tiempo, pero más allá de la idea de atravesar la barrera temporal y espacial, el imaginativo guion nació gracias a una reliquia familiar descubierta por el guionista.
Robert Zemeckis ha sido responsable de aclamadas películas como Forrest Gump y Náufrago, pero una de sus obras más populares es, sin dudarlo, la trilogía Volver al futuro. Las producciones protagonizadas por Michael J. Fox y Christopher Lloyd llegaron en los años 80 y pasaron a la historia como un hito de la ciencia ficción y la comedia, aunque ninguna de ellas habría aterrizado en salas de cine de no ser por el guionista del proyecto, Bob Gale.
El escritor estadounidense fue el responsable de la trama central de la cinta, pero fue su colaboración con Zemeckis la que la llevó a la pantalla grande. Todo inició luego de que Gale se preguntara ‘¿Si hubiera ido a la escuela con mi papá, habría sido mi amigo?’, incógnita que no salió de su imaginación inesperadamente, sino que el cuestionamiento brotó luego de que encontrara un álbum de su padre mientras estaba en su casa.
Según una declaración de Gale a The Guardian, él siempre había querido filmar una película sobre viajes en el tiempo junto a Robert Zemeckis, pero no encontraban el motivo perfecto para desarrollar la historia; sin embargo, el guionista pronto tuvo una idea mientras se encontraba en el sótano de sus padres. “Encontré el anuario de secundaria de mi papá y de repente se me prendió el foco, dije ‘Esto sería genial: ¡Un chico regresa en el tiempo y termina en la escuela con su papá!’”.
Tras unirse con Zemeckis, los dos propusieron el guion más de 40 veces a lo largo de cuatro años, pero los estudios sentían que era una producción demasiado arriesgada. Fue entonces cuando Steven Spielberg llegó a salvar su idea y decidió convertirse en productor ejecutivo del proyecto dado su potencial, y luego de que Zemeckis consiguiera un éxito con Romancing the Stone en 1984, Universal aprobó la película.
Curiosamente, el anuario no fue el único recuerdo familiar que intervino en el desarrollo de la historia, pues uno de los personajes más importantes también nació de la niñez de Bob Gale. Doc Brown, el científico interpretado por Lloyd, fue diseñado con base en uno de los vecinos del escritor cuando era niño, quien le enseñó la “magia” de revelar fotografías en un cuarto oscuro.
Volver al futuro no habría sido lo mismo sin Doc Brown, pero tampoco lo sería sin aquel viejo anuario que despertó la chispa en la imaginación de Bob Gale y el ingenio de Zemeckis. ¿Quién se habría imaginado que una reliquia familiar daría origen a una de las trilogías más legendarias de la ciencia ficción? Si ha pasado tiempo desde la última vez que las viste, encuentras las primeras dos entregas en Prime Video y la tercera en Universal+.