Jaimito, el cartero: La verdad detrás de la leyenda de su supuesta muerte en el set de 'El Chavo del 8'
Sergio Negrete
-Redactor
Mi infancia estuvo repleta de películas de Disney en VHS. Bien podría ser un personaje de 'El diario de Bridget Jones', 'Fleabag' o 'Parks and Recreation'

La gente quiso imaginar que Jaimito se fue dentro de la vecindad porque ahí lo conoció, ahí lo quiso y ahí lo sigue recordando.

Con los años, El Chavo del Ocho ha dejado de ser solo una serie de comedia para convertirse en una especie de archivo emocional de la televisión mexicana. María Antonieta de las Nieves, Florinda Meza, Édgar Vivar y otros integrantes del elenco han contado anécdotas, roces, secretos de grabación y detalles que durante décadas estuvieron guardados detrás de la vecindad más famosa de América Latina. A eso se sumó Chespirito: Sin querer queriendo, la serie de HBO Max que volvió a poner bajo la lupa la vida de Roberto Gómez Bolaños.

El efecto era inevitable. Cada vez que se habla de Chespirito, regresan las preguntas de siempre: qué pasó entre los actores, por qué algunos se fueron, cómo eran realmente las grabaciones y qué tanto hay de verdad en esas historias que los fans repiten desde hace años. Entre todas, una de las más tristes y persistentes tiene que ver con Jaimito, el cartero, ese hombre de Tangamandapio que sólo quería "evitar la fatiga".

El rumor que muchos dieron por cierto

Durante años circuló una versión que aseguraba que Raúl "Chato" Padilla, el actor que interpretó a Jaimito, murió dentro del set de grabación de El Chavo del Ocho. La historia decía que, tras terminar una escena, el actor habría sido encontrado sin vida por Roberto Gómez Bolaños en el departamento del personaje, dentro de la vecindad.

Pero dicha versión no corresponde con los datos confirmados sobre su muerte. Raúl Padilla falleció el 3 de febrero de 1994, en la Ciudad de México, a los 75 años. De acuerdo con reportes retomados por diversos medios mexicanos, la causa fue un infarto agudo al miocardio, relacionado con cardioesclerosis y complicaciones derivadas de la diabetes. Sus restos fueron cremados y hasta hoy se desconoce públicamente el destino de sus cenizas.

La confusión viene de otro lado. No nació de una grabación real, sino de un pasaje escrito por Roberto Gómez Bolaños en "El diario del Chavo del 8", libro donde se cuentan historias del personaje del Chavo más allá de lo que apareció en televisión. Ahí sí se narra la muerte de Jaimito, el cartero, pero dentro de la ficción.

El pasaje que alimentó la leyenda

En "El diario del Chavo del 8", la muerte de Jaimito se cuenta desde la mirada del Chavo, con la mezcla de inocencia y tristeza que Roberto Gómez Bolaños usaba cuando quería bajar el tono de la comedia. El niño nota que el cartero no ha salido de su casa, sube a buscarlo y lo encuentra muerto, aparentemente tranquilo, como si estuviera dormido. La escena tiene una melancolía fuerte porque toma una frase cómica de "evitar la fatiga" y la convierte en despedida.

Ese detalle fue el que, con el tiempo, muchos confundieron con la muerte real del actor. El relato literario sonaba tan íntimo que terminó mezclándose con la memoria popular. Y cuando una leyenda de televisión se repite lo suficiente, empieza a sentirse más verdadera que el dato duro. Así funcionan los mitos de la cultura popular: no siempre nacen de una mentira malintencionada, a veces nacen de una confusión que nadie corrigió a tiempo.

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