Si algo demostraron los juegos de Insomniac es que, cuando Spider-Man se mueve bien, todo lo demás empieza a sentirse más vivo.
Durante años, Spider-Man ha sido uno de esos personajes que parece cambiar de piel sin perder su esencia. Ha vivido en cómics, caricaturas, películas, videojuegos, multiversos animados y hasta en memes que los fans usan de vez en cuando. Lo curioso es que, con cada versión, ya sea con Tom Holland, Andrew Garfield o Tobey Maguire, el personaje encuentra una forma distinta de recordarnos por qué sigue siendo uno de los héroes más queridos de la cultura pop.
En el cine, la conversación casi siempre regresa al mismo punto: qué tanto se parece esta nueva versión a los cómics, cuánto toma de quienes le han dado vida, y qué partes del pasado del personaje regresarán ahora. Pero Spider-Man: Un Nuevo Día parece tener otra influencia muy clara, una que no viene de las viñetas ni de las películas anteriores, sino de uno de los lugares donde mejor se ha sentido lo que significa ser Spider-Man: los videojuegos de Insomniac.
El 'Spider-Man' de 'Insomniac' también llegó al set
Destin Daniel Cretton, director de Spider-Man: Brand New Day, reveló en entrevista con Polygon que los juegos desarrollados por Insomniac fueron una de las grandes inspiraciones para la película. Aunque el cineasta reconoció que no es un gran gamer, sí jugó los títulos y se rodeó de personas dentro del equipo que conocían muy bien esa versión del personaje.
La clave no estuvo solo en mirar los juegos como referencia visual, sino en estudiar cómo se mueve Spider-Man dentro de ellos. De acuerdo con Cretton, integrantes del departamento de stunts llevaban capturas de pantalla de sus partidas para preguntarse si ciertos movimientos podían recrearse en live-action. La idea no era copiar por copiar, sino encontrar maneras de llevar al cuerpo real, al cable, al salto y a la cámara esa energía que los videojuegos lograron traducir tan bien.
Y tiene sentido. Los juegos de Insomniac hicieron algo que muchas películas persiguen desde hace décadas: que el jugador no solo vea a Spider-Man, sino que sienta que está dentro del traje. El balanceo entre edificios, las caídas en picada, los giros imposibles, los golpes acrobáticos y esa mezcla entre ligereza y peligro convirtieron a estos títulos en una de las versiones más emocionantes del héroe arácnido.
No es una adaptación directa de los juegos
Eso no significa que Spider-Man: Un Nuevo Día vaya a adaptar la historia de los videojuegos. Cretton explicó que la película toma inspiración de muchas versiones del personaje: los cómics, las películas anteriores, el universo animado de Spider-Verse y, por supuesto, los juegos de Insomniac. En otras palabras, no se trata de convertir Marvel's Spider-Man en película, sino de entender qué hizo tan especial a esa experiencia.
El Spider-Man de Insomniac se volvió querido no solo por su acción, sino por la forma en que equilibró a Peter Parker con el héroe. Sus juegos entendieron que Spidey no funciona únicamente por sus telarañas o sus trajes, sino por el contraste cómico entre el peligro y la vida personal que siempre se le va de las manos.
Una película que quiere sentirse más física
Lo interesante de esta inspiración es que puede marcar una diferencia clara frente a otras películas del personaje. Muchas veces, las escenas de Spider-Man dependen tanto del CGI que el movimiento puede sentirse espectacular, pero lejano. En cambio, si Cretton realmente está tomando ideas del lenguaje de Insomniac y tratando de traducirlas con stunts, cámaras y decisiones físicas, Un Nuevo Día podría tener una energía distinta.
La promesa no está solo en ver a Spider-Man columpiarse mejor. Está en que la acción tenga personalidad. Los juegos de Insomniac entendieron que cada movimiento del personaje debía comunicar algo: velocidad, ingenio, torpeza juvenil, confianza, miedo o desesperación. Si la película logra capturar eso, podría sentirse menos como una simple secuela del MCU y más como una experiencia arácnida completa.