En una serie donde cualquier realidad puede existir, hasta el cameo más imposible tiene una pequeña oportunidad.
Durante 12 temporadas, The Big Bang Theory convirtió las apariciones especiales en parte de su identidad. Mark Hamill ofició la boda de Sheldon y Amy, James Earl Jones pasó una noche de fiesta con Sheldon y Carrie Fisher abrió la puerta de su casa lista para atacar a quien la estuviera molestando. No eran nombres colocados únicamente para provocar aplausos: casi siempre entraban al juego y aceptaban reírse un poco de sí mismos.
La lista terminó pareciéndose al muro de honor de cualquier tienda de cómics. William Shatner, LeVar Burton y otros rostros ligados a Star Wars, Star Trek, la ciencia ficción y los superhéroes pasaron por la serie, ya fuera interpretando una versión exagerada de ellos mismos o dando vida a personajes completamente nuevos. Recuperar esa costumbre parecía casi obligatorio para una historia protagonizada por Stuart y ambientada entre cómics, discusiones nerds y problemas científicos que nadie debería tocar.
La estrategia para conseguir invitados es más sencilla de lo que parece
Los creadores de Stuart no logra salvar al universo confirmaron que la nueva serie tendrá más cameos pensados para los fans de la cultura geek. Chuck Lorre explicó que el método para conseguirlos no involucra una fórmula secreta ni una complicada negociación inicial: levantan el teléfono, hacen la invitación y se preparan para recibir un no. De vez en cuando, alguien como Danny Elfman responde que sí y todo comienza a tomar forma.
Elfman no es una elección cualquiera. El compositor detrás de Batman, El extraño mundo de Jack y buena parte del cine de Tim Burton creó el tema principal del spin-off, dándole a la aventura una entrada mucho más cercana a una gran película fantástica que a una comedia tradicional. Lorre habló de su participación como un regalo para la serie, aunque el equipo todavía guarda varias sorpresas sobre la manera en que aparecerán algunos invitados.
Tener un nombre famoso tampoco garantiza que la escena llegue al episodio. Lorre aseguró que primero deben preguntarse si la aparición realmente será divertida y si el invitado tendrá espacio para lucirse. No quieren detener la historia para que alguien salude a cámara y desaparezca. Ellos buscan participaciones que funcionen dentro del chiste y que incluso puedan repetirse en una posible segunda temporada.
DC, Marvel y hasta Richie Rich entran en las discusiones
Los cameos no serán la única forma de recuperar el espíritu de The Big Bang Theory. La serie incluirá bromas, objetos y referencias a franquicias conocidas por cualquiera que haya pasado demasiado tiempo discutiendo sobre superhéroes. Al formar parte de Warner Bros. Discovery, el equipo tiene acceso a buena parte del universo de DC, aunque eso no significa que pueda usar libremente a cualquier personaje que aparezca en una portada.
Cada referencia pasa por abogados, permisos y conversaciones con los propietarios de las marcas. Bill Prady contó que Marvel resultó menos complicada de manejar que Harvey Comics, cuyos representantes fueron especialmente cuidadosos con Ricky Ricón. El equipo tuvo que buscar un punto medio entre el chiste que quería contar y la manera en que los dueños deseaban proteger al personaje. Hasta el niño más rico del mundo viene acompañado de papeleo.
Ni siquiera pertenecer a la misma compañía resuelve todos los problemas. Chuck Lorre reveló que en ocasiones pidieron utilizar a Linterna Verde y recibieron una negativa. Esa clase de límites terminó obligando a los guionistas a buscar alternativas, cambiar referencias y trabajar con aquello que realmente aportaba algo a la escena. El resultado promete una mezcla de guiños evidentes y detalles escondidos para quienes todavía pueden reconocer un cómic por el diseño de su portada.