Tom Holland ha explicado cómo construye el físico de Spider-Man: entrenamiento de alta intensidad, ejercicios con peso corporal y una alimentación pensada para mantener músculo sin perder agilidad.
'Spider-Man: Un nuevo día' ya llegó a los cines de México y marca una nueva etapa para el Peter Parker de Tom Holland. La película está dirigida por Destin Daniel Cretton y cuenta nuevamente con Zendaya como MJ, además de Jacob Batalon, Jon Bernthal, Sadie Sink y Mark Ruffalo, entre otros.
En esta ocasión, Peter lleva cuatro años viviendo completamente solo después de que el mundo olvidara su existencia. Mientras se dedica por completo a combatir el crimen en Nueva York, la presión de esa vida comienza a provocar una peligrosa evolución física y se enfrenta a una nueva amenaza.
Pero para interpretar nuevamente al héroe arácnido, Holland no solo tuvo que ponerse el famoso traje: también ha mantenido durante años una preparación física enfocada en fuerza, resistencia, movilidad y agilidad, características que distinguen a su versión de Spider-Man.
El entrenamiento que llevó al límite al Spider-Man de Tom Holland
Uno de los entrenamientos más conocidos de Holland nació durante su preparación para Spider-Man: No Way Home, cuando trabajó con el entrenador Duffy Gaver. El actor contó que realizaba sesiones de alta intensidad y ejercicios con su propio peso, además de jornadas que podían comenzar desde las 5 de la mañana antes de un día de trabajo de hasta 12 horas.
Una de las rutinas consistía en aumentar progresivamente las repeticiones de cinco ejercicios: dominadas, fondos de tríceps, flexiones, abdominales y sentadillas. La secuencia llegaba hasta 10, 20, 30, 40 y 50 repeticiones antes de volver a descender, para completar un entrenamiento que Holland describió como una auténtica locura.
Men’s Fitness señala que el enfoque no buscaba simplemente hacerlo más grande, sino conseguir un cuerpo capaz de responder a largas jornadas de acrobacias, escenas de pelea y movimientos explosivos sin perder el aspecto ágil de Peter Parker.
No se trataba de conseguir músculos enormes
A diferencia de las transformaciones físicas de otros superhéroes, la preparación de Holland para Spider-Man se ha centrado en una combinación de músculo, acondicionamiento y capacidad atlética.
La publicación especializada destaca una mezcla de ejercicios con peso corporal, trabajo de resistencia, acondicionamiento de alta intensidad, gimnasia y movilidad. La idea es que el físico no solo luzca bien con el traje, sino que permita correr, saltar, girar y realizar las exigentes escenas de acción del personaje.
El propio historial de Holland también ayuda a explicar esa facilidad para las escenas acrobáticas: durante su preparación para Spider-Man, su experiencia previa con el movimiento y la gimnasia se convirtió en una ventaja para las secuencias físicas.
Para Tom Holland, la alimentación pesa más que el gimnasio
Y aquí viene una de las claves más interesantes. En una entrevista con Men’s Health, Holland explicó que, al menos desde su perspectiva, conseguir resultados físicos depende todavía más de la alimentación que del entrenamiento.
Mi dieta es mucho más importante que lo que hago en el gimnasio.
El actor incluso resumió su experiencia con una proporción muy concreta: 80% alimentación y 20% ejercicio.
Esto tiene una razón: Holland ha explicado que naturalmente tiende a ser delgado y que necesita concentrarse especialmente en mantener su masa muscular cuando está preparando un papel que exige un físico más desarrollado.
Así es la alimentación que ha contado el actor
Holland ha descrito una alimentación bastante sencilla. Para comenzar el día suele recurrir a avena con fruta y frutos secos, acompañada de un batido para incorporar más nutrientes y proteína. Cuando no está intentando ganar volumen, incluso ha reconocido que puede saltarse el almuerzo.
Para la cena suele comer en familia, mientras que entre sus comidas preferidas también aparecen algunos gustos mucho menos asociados con las dietas tradicionales de los superhéroes. Por ejemplo, el actor ha contado que disfruta especialmente las hamburguesas de In-N-Out, además de preparar en casa un chile de lentejas.
Y sí: también ha hablado de sus famosos “cheat meals”, aunque reconoce que durante las etapas en las que necesita ganar tamaño llegan a ser tan frecuentes que prefiere llamarlas simplemente comidas.
El objetivo: parecer Spider-Man, pero también poder moverse como él
La preparación física de Tom Holland para el personaje no se basa únicamente en levantar pesas y aumentar volumen. Su entrenamiento busca conseguir un equilibrio entre fuerza, resistencia, coordinación y movilidad, algo particularmente importante para un personaje que pasa buena parte de sus películas saltando, corriendo y peleando.
Ese enfoque vuelve a cobrar relevancia con Spider-Man: Un nuevo día, donde Peter Parker atraviesa además una evolución física que forma parte importante de la historia.
Más que convertirse en el superhéroe más musculoso, Holland ha construido una versión de Spider-Man cuyo físico está pensado para moverse como un atleta. Y quizá ahí está el verdadero secreto detrás de su transformación: no se trata solo de cómo luce cuando se pone el traje, sino de todo lo que su cuerpo tiene que ser capaz de hacer cuando empieza la acción.