Durante un tiempo muchos celebraron a la que podría interpretar a la Doctora Kureha en la popular serie de Netflix pero la ilusión se vino abajo.
En los últimos años Netflix ha hecho un buen trabajo adaptando queridos animes a series live action. Después de entregar Avatar: La leyenda de Aang se pasó directo con la inmensa obra de Eiichiro Oda: One Piece.
Desde la primera temporada el trabajo de actores como Iñaki Godoy, Emily Rudd, Jacob Romero, Mackenyu y compañía fue bastante bien recibido por los fans del anime que ya estrenó su segunda temporada; esto trajo los rumores de que una querida actriz de Halloween se uniría al elenco. Y aunque todo parecía idealmente pactado, pronto la ilusión de ver a Jamie Lee Curtis como parte de este grandioso mundo se vino abajo.
En septiembre de 2023 la ganadora del Oscar por Todo en todas partes al mismo tiempo se ofreció voluntariamente para un papel de la segunda temporada de One Piece. Publicó en Instagram que, junto con los fans, haría una campaña para poder darle vida a la Doctora Kureha y hasta el guionista principal de la serie, Matt Owens, parecía listo para hacer esto realidad.
Siendo Curtis una gran fanática de la historia de los piratas del sombrero de paja y con el apoyo de la producción del live-action como de los fans no parecía necesaria ni siquiera la campaña. Sin embargo, la realidad se atravesó en el camino complicando los tiempos e imposibilitando el sueño de muchos.
Marty Adelstein y Becky Clements, directores del estudio responsable tras la serie de acción real, dijeron que como la segunda temporada se estaba grabando en Sudafrica y la actriz de Mentiras arriesgadas tenía la agenda llena, fue imposible coordinar grabaciones. Así compartieron con Deadline:
Ella ama la serie. Pero ya tiene demasiadas películas y series de televisión que están en producción, así que nuestras fechas no coincidían
Clements aseguró que Jamie Lee Curtis "definitivamente quería" hacer el papel de la Doctora pero con sus contratos previos fue simplemente complicado meter algo más a la agenda. Y es que, pensando las cosas, Curtis debió haber estado trabajando en Otro viernes de locos junto a Lindsay Lohan.