La serie creada por Guillermo del Toro convirtió a los vampiros en una epidemia y llevó el horror corporal a una Nueva York al borde del colapso.
Durante años, hablar de vampiros en televisión significaba pensar en criaturas elegantes, romances imposibles y personajes que parecían tener demasiado tiempo para preocuparse por sus sentimientos. True Blood y The Vampire Diaries estaban en pleno auge cuando otro proyecto decidió tomar el camino contrario: menos seducción, más cuerpos deformados, epidemias y una Nueva York que poco a poco se iba convirtiendo en una pesadilla.
Detrás estaba Guillermo del Toro, que para entonces ya había dejado bastante claro cómo le gustaba imaginar a los monstruos. El espinazo del diablo, Hellboy, El laberinto del fauno y Blade II habían mostrado criaturas extrañas, diseños físicos y una fascinación por todo aquello que se esconde en la oscuridad. Llevar esa sensibilidad a una serie de televisión parecía cuestión de tiempo.
'The Strain' convirtió a los vampiros en una epidemia
La serie es The Strain, estrenada originalmente en FX en 2014 y actualmente disponible en Disney+ México. Fue creada por Guillermo del Toro junto al escritor Chuck Hogan y sigue al doctor Ephraim Goodweather, interpretado por Corey Stoll, quien trabaja al frente de un equipo dedicado a investigar amenazas biológicas en Nueva York. Todo empieza cuando un avión aterriza en el aeropuerto JFK y queda completamente inmóvil en la pista.
Las luces están apagadas, nadie responde desde el interior y casi todos los pasajeros parecen haber muerto sin una explicación clara. Las primeras sospechas apuntan a una enfermedad desconocida o algún tipo de ataque, así que Goodweather y su equipo comienzan a tratar el caso como una emergencia epidemiológica. Muy pronto descubren que aquello no encaja demasiado bien con ningún virus conocido.
Los pocos sobrevivientes empiezan a experimentar cambios cada vez más extraños y una necesidad bastante preocupante de beber sangre. Lo que parecía un brote termina revelando algo mucho más antiguo: los vampiros existen y su regreso no tiene demasiado que ver con capas, castillos o ataúdes. Aquí son prácticamente organismos parasitarios capaces de extenderse por una ciudad como una enfermedad.
Guillermo del Toro llevó sus monstruos a la televisión
Hay un pequeño detalle con el crédito de Del Toro. No dirigió toda la serie, aunque su participación fue mucho mayor que simplemente prestar su nombre. La creó junto a Hogan, escribió episodios, se mantuvo como productor ejecutivo durante toda su emisión y dirigió personalmente el piloto, "Night Zero", donde se establece buena parte de la estética y las reglas que seguiría la historia.
La idea tampoco nació directamente para televisión. Del Toro había intentado desarrollar el proyecto años antes y, después de que aquella versión no avanzara, terminó convirtiéndolo junto a Hogan en una trilogía de novelas formada por "The Strain", "The Fall" y "The Night Eternal". Cuando finalmente llegó a FX, Carlton Cuse, conocido por Lost, asumió como showrunner mientras Del Toro y Hogan se mantuvieron detrás del desarrollo creativo.
El resultado se parece poco al vampiro romántico que dominó buena parte de la cultura popular de aquellos años. Las criaturas de The Strain pierden cabello, sufren transformaciones físicas y desarrollan una especie de aguijón que sale directamente de su garganta para alimentarse. Hay gusanos, cuerpos deteriorándose y suficiente horror corporal como para reconocer rápidamente la mano de Del Toro, incluso cuando él no está sentado en la silla del director.
Cuatro temporadas para ver cómo Nueva York se va al infierno
La serie terminó extendiéndose durante cuatro temporadas y 46 episodios, emitidos entre 2014 y 2017. Corey Stoll encabeza un reparto donde también aparecen David Bradley, Mía Maestro, Kevin Durand, Richard Sammel y Sean Astin. Conforme la infección avanza, la historia abandona poco a poco el misterio médico inicial y se convierte en una guerra abierta por evitar que los llamados "strigoi" tomen el control.
La recepción fue especialmente buena al comienzo. Su primera temporada consiguió alrededor de 84 por ciento de aprobación crítica en Rotten Tomatoes, mientras que el episodio de estreno reunió cerca de tres millones de espectadores en su primera emisión y alcanzó 4.7 millones de reproducciones. Incluso su campaña publicitaria dio de qué hablar: uno de los carteles mostraba un gusano entrando en un ojo y provocó tantas quejas que FX terminó retirándolo de algunos espacios.
Más de una década después de su estreno, The Strain funciona bastante bien para quien quiera algo entre ciencia ficción, epidemias y terror sin comprometerse con otra historia de vampiros enamorados. La serie completa puede verse actualmente en Disney+ México.