Durante años, el western pareció condenado a vivir principalmente de clásicos como Los imperdonables, Danza con lobos o las películas de Sergio Leone. Taylor Sheridan ayudó a cambiar eso. Con Yellowstone llevó los ranchos, los conflictos familiares y esa idea del Oeste estadounidense hasta la televisión moderna, y el éxito fue suficiente para convertir a los Dutton en una familia con varias generaciones por explorar.
De ahí salieron historias como 1923, con Harrison Ford y Helen Mirren, pero también una producción mucho más breve, cruda y emocional. No necesitó varias temporadas ni decenas de episodios para dejar huella. Apenas fueron diez capítulos, aunque su final fue tan duro que incluso sus protagonistas tuvieron problemas para terminar de grabarlo.
'1883' llevó a los Dutton hasta el origen de 'Yellowstone'
La serie es 1883, precuela creada por Taylor Sheridan. La serie cuenta cómo James y Margaret Dutton emprendieron el viaje hacia el Oeste junto a sus hijos mucho antes de que existiera el enorme rancho que conocemos en Yellowstone. Tim McGraw y Faith Hill interpretaron al matrimonio, mientras que Isabel May se convirtió en Elsa Dutton, la joven desde cuya mirada conocemos buena parte de esta travesía.
También estaban Sam Elliott como Shea Brennan y LaMonica Garrett como Thomas, dos hombres encargados de guiar a una caravana de familias por las Grandes Llanuras. Sheridan no presenta ese viaje como una aventura particularmente romántica. Hay enfermedades, accidentes, hambre, ataques y pérdidas constantes. Llegar a Montana cuesta muchísimo más de lo que los Dutton imaginaban al abandonar su antigua vida.
A partir de aquí hay spoilers del final de 1883. Durante el trayecto, Elsa recibe una flecha que termina provocándole una herida mortal. James entiende que su hija no llegará mucho más lejos y decide buscar un lugar donde pueda pasar sus últimos momentos. Ese sitio terminará siendo, además, la tierra alrededor de la cual se construirá la historia futura de los Dutton.
Tim McGraw tuvo que grabar varias veces la muerte de Elsa
La despedida ocurre debajo de un árbol. Elsa está recostada sobre las piernas de su padre mientras ambos saben que quedan muy pocos minutos juntos. No hay una gran batalla ni música tratando de convertir el momento en algo gigantesco. La escena se sostiene principalmente sobre James viendo morir a su hija.
Paramount Plus
Grabarla resultó mucho más complicado de lo esperado. McGraw contó a Entertainment Weekly que tuvieron que repetirla unas tres o cuatro veces porque tanto él como Isabel May estaban completamente superados por la emoción. En la primera toma, según recordó, ninguno de los dos conseguía dejar de llorar lo suficiente para sacar adelante la secuencia.
La toma que finalmente llegó a la serie tuvo todavía un ingrediente extra. Justo antes de comenzar, May estaba acostada sobre sus piernas y le preguntó qué era lo que más amaba de sus propias hijas. McGraw tiene tres hijas con Faith Hill y apenas tuvo tiempo para procesar la pregunta antes de escuchar la orden de comenzar a actuar. "Me destrozó por completo", recordó sobre aquel momento.
El viaje de Elsa termina donde comienza la historia de los Dutton
La muerte de Elsa no es únicamente el golpe emocional del último episodio. Antes de morir, ella señala el lugar donde quiere descansar y James decide establecerse ahí con su familia. Ese territorio termina convirtiéndose en el futuro Yellowstone Ranch, de modo que el hogar que los Dutton defenderán durante generaciones nace directamente de una pérdida.
Isabel May tampoco desapareció completamente de este universo después del final. Elsa continuó funcionando como narradora en 1923 y su voz volvió a conectar diferentes generaciones de la familia. 1883, sin embargo, quedó como una historia cerrada: diez episodios que empiezan como la búsqueda de una nueva vida y terminan explicando por qué esa tierra significa tanto para quienes vendrán después.