"Una de las peores películas de todos los tiempos": Rosamund Pike estaba segura de que esta película de acción y ciencia ficción con Dwayne Johnson acabaría con su carrera
Sergio Negrete
-Redactor
Mi infancia estuvo repleta de películas de Disney en VHS. Bien podría ser un personaje de 'El diario de Bridget Jones', 'Fleabag' o 'Parks and Recreation'

Rosamund Pike temió que una fallida adaptación de un videojuego pusiera fin a su carrera antes de que realmente despegara.

Hay películas que un actor probablemente preferiría borrar de su filmografía. George Clooney nunca ha escondido lo que piensa de Batman & Robin, Halle Berry llegó a recibir en persona su Razzie por Catwoman y hasta algunas de las estrellas más grandes de Hollywood han tenido que sobrevivir a uno que otro desastre. A veces, incluso, esos tropiezos llegan justo cuando una carrera apenas empieza a tomar forma.

Rosamund Pike conoce bastante bien esa misma sensación. Mucho antes de convertirse en la inquietante Amy Dunne de Perdida, la actriz británica venía de aparecer como chica Bond en Otro día para morir y de interpretar a Jane Bennet en Orgullo y prejuicio. Su carrera apuntaba hacia arriba, pero una llamada la mandó de los vestidos de época a los laboratorios, las armas enormes y los monstruos.

Rosamund Pike pensó que Doom podía acabar con su carrera

La película era Doom, adaptación de 2005 del famoso videojuego de id Software, dirigida por Andrzej Bartkowiak y protagonizada también por Karl Urban y Dwayne Johnson. Pike interpretó a la doctora Samantha Grimm, una científica atrapada en una instalación de investigación en Marte después de que las cosas salen terriblemente mal. Lo que sigue son mutantes, soldados armados hasta los dientes y bastante caos.

Más de 20 años después, Pike no tiene nada nostalgia por esa experiencia. Durante una aparición en el podcast How to Fail with Elizabeth Day, de marzo de 2026, recordó la cinta como "una de las peores películas jamás hechas". La actriz de Descuida, yo te cuido confesó que en aquel momento llegó a pensar que podía haber terminado con su carrera. Para ella no fue solo una película que salió mal, sino que sintió que había entrado a un terreno para el que no estaba preparada.

De hecho, no pensó mucho su llegada al proyecto. Pike estaba filmando Orgullo y prejuicio cuando recibió la propuesta, y la idea de cambiar de género le pareció divertida. Ella aceptó convencida de que podía con todo pero una vez en el set, la realidad fue distinta.

De 'Orgullo y prejuicio' a matar monstruos con The Rock

El ambiente de Doom no tenía mucho que ver con lo que Pike conocía. La actriz recordó un rodaje lleno de tipos musculosos, pesas y armas que para los fans del videojuego eran prácticamente objetos sagrados. En cambio, ella ni siquiera tenía una relación cercana con los videojuegos y terminó sintiéndose completamente fuera de lugar.

Dwayne Johnson tampoco era todavía el gigante de Hollywood que conocemos ahora. Había dejado atrás buena parte de su etapa como luchador y ya había protagonizado El Rey Escorpión y Walking Tall, pero seguía construyendo su carrera en el cine. En Doom interpretó a Sarge, el líder del escuadrón enviado a controlar la situación, mientras Karl Urban daba vida a Reaper, el verdadero centro de buena parte de la historia.

El resultado no ayudó demasiado a ninguno. La cinta costó alrededor de 60 millones de dólares y terminó recaudando unos 58 millones en todo el mundo, una cifra poco alentadora antes de considerar siquiera los gastos de promoción. La crítica tampoco tuvo mucha piedad: la película quedó con 18 por ciento de aprobación en Rotten Tomatoes y rápidamente se ganó un lugar entre las adaptaciones de videojuegos menos aclamadas de la época.

Al final, 'Doom' no pudo detener a Rosamund Pike

Pike salió de aquella producción con una lección bastante clara. Años después reconoció que la experiencia la llevó a investigar mucho más antes de aceptar ciertos proyectos, especialmente porque en Doom había llegado sin conocer realmente el videojuego ni lo que sus seguidores esperaban de una adaptación. No volvió a tomarse nada con la misma ligereza.

Afortunadamente, su miedo tampoco terminó cumpliéndose. Pike siguió trabajando, apareció junto a Tom Cruise en Jack Reacher y en 2014 llegó Perdida, la película de David Fincher que transformó su carrera y le consiguió una nominación al Oscar como Mejor actriz. Doom quedó atrás como uno de esos tropiezos que Hollywood no siempre perdona, aunque en su caso terminó siendo apenas una película muy incómoda de recordar.

facebook Tweet
Te puede interesar