Sometió su cuerpo a un cambio extremo de 30 kilos en un solo año para interpretar dos personajes opuestos
Sergio Negrete
-Redactor
Mi infancia estuvo repleta de películas de Disney en VHS. Bien podría ser un personaje de 'El diario de Bridget Jones', 'Fleabag' o 'Parks and Recreation'

Dos personajes completamente opuestos y una transformación física que todavía aparece entre las más extremas que ha hecho un actor para el cine.

Hay actores que cambian de peinado, aprenden un acento o pasan meses entrenando para acercarse a un personaje. Otros llevan la transformación mucho más lejos. Robert De Niro ganó peso para Toro salvaje, Natalie Portman modificó por completo su físico para El cisne negro y Jake Gyllenhaal apareció prácticamente irreconocible después de prepararse para Revancha.

En Hollywood, estos cambios terminaron convirtiéndose casi en una tradición cuando llega la temporada de premios, aunque con los años también se ha hablado mucho más de los riesgos que implican. Uno de los casos más extremos ocurrió a mediados de los 2000 y ni siquiera hubo demasiado tiempo para recuperarse: un actor pasó de interpretar a un hombre consumido físicamente a ponerse el traje de uno de los superhéroes más famosos del cine.

Christian Bale perdió casi 30 kilos para 'El maquinista'

El responsable fue Christian Bale, quien llevó su cuerpo al límite para interpretar a Trevor Reznik en El maquinista. El personaje es un trabajador industrial que lleva un año sin poder dormir y cuya apariencia deja claro que algo anda muy mal. Para conseguir ese aspecto, Bale perdió alrededor de 60 libras, es decir, unos 27 kilos, en aproximadamente cuatro meses y llegó al rodaje pesando cerca de 54 kilos.

La transformación sigue siendo una de las más recordadas de su carrera. En pantalla, Bale aparece con las costillas marcadas, el rostro hundido y una apariencia muy distinta a la que había mostrado pocos años antes en Psicópata americano. Incluso quiso bajar todavía más de peso, pero la producción terminó frenando la idea por los riesgos que podía representar.

El maquinista, dirigida por Brad Anderson, sigue a Reznik mientras su insomnio empieza a mezclarse con paranoia, culpa y situaciones que cada vez parecen menos reales. La película necesitaba que el protagonista se sintiera físicamente deteriorado, pero Bale llevó esa idea mucho más lejos de lo que originalmente se esperaba. Años después, el propio actor habló de aquella transformación como una experiencia que cambió su manera de trabajar.

Meses después tuvo que convertirse en Batman

El verdadero problema llegó cuando terminó la película. Bale ya estaba en conversaciones con Christopher Nolan para protagonizar Batman Inicia y el director necesitaba exactamente lo contrario: Bruce Wayne tenía que parecer un hombre capaz de enfrentarse físicamente a criminales durante horas. El actor prácticamente pasó de un extremo al otro sin un año de descanso entre personajes.

Cuando terminó El maquinista, Bale rondaba los 54 kilos. Para su prueba como Batman recuperó alrededor de 27 libras en pocas semanas y después siguió aumentando masa mientras entrenaba intensamente. El propio actor llegó a contar que en unos cinco meses había aumentado cerca de 45 libras desde su punto más bajo, aunque posteriormente tuvo que bajar parte de ese peso porque Nolan consideró que se había pasado y lucía demasiado grande para el personaje.

El cambio también tenía una razón narrativa. El Batman de Nolan no contaba con superpoderes y necesitaba vender la idea de que Bruce Wayne había pasado años preparando su cuerpo para combatir. Bale entrenó durante meses y llegó a filmar Batman inicia con un físico completamente distinto al de Trevor Reznik.

Christian Bale terminó convirtiendo las transformaciones en parte de su carrera

Lo sorprendente es que aquello no quedó como una excepción. Bale volvió a bajar de peso para Rescue Dawn y The Fighter, ganó alrededor de 40 libras para interpretar a Dick Cheney en Vice y también modificó su cuerpo para American Hustle. Durante años, cambiar físicamente de una película a otra terminó siendo casi una marca involuntaria de su filmografía.

Con el tiempo, sin embargo, el actor empezó a hablar de esos procesos. Sobre el aumento acelerado que hizo para Batman reconoció que no había sido una manera saludable de recuperar peso y que no repetiría algo semejante de la misma forma. Después de tantos cambios, también ha bromeado con que la edad hizo que estas transformaciones dejaran de parecerle una buena idea.

La diferencia entre las dos películas sigue siendo difícil de creer cuando se ven una detrás de otra. En El maquinista, Bale parece alguien que apenas puede mantenerse de pie; unos meses después, en Batman inicia, Christopher Nolan lo presentó como un Bruce Wayne musculoso, rápido y capaz de ponerse frente a media Gotham.

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