Esta es la escalofriante historia real que inspiró la película de terror más aclamada de Max y que pocos se atreven a ver
Sergio Negrete
-Redactor
Mi infancia estuvo repleta de películas de Disney en VHS. Bien podría ser un personaje de 'El diario de Bridget Jones', 'Fleabag' o 'Parks and Recreation'

Detrás de uno de los grandes éxitos del terror moderno existe una historia bastante más extraña de lo que Hollywood mostró.

Hay películas que cambiaron el terror reciente casi de inmediato. Actividad paranormal convirtió una cámara casera en motivo suficiente para dormir con la luz prendida, El aro hizo algo parecido con los televisores y James Wan encontró otra forma de poner nervioso al público con puertas que se abren solas, aplausos en la oscuridad y rincones de una casa donde definitivamente preferirías no mirar.

Wan ya venía de Saw y La noche del demonio, pero en 2013 encontró una historia que parecía construida especialmente para él. Había una enorme casa de campo, cinco niñas, relatos de apariciones y un matrimonio dedicado a investigar supuestos fenómenos sobrenaturales. Lo más inquietante es que la familia que aparece en pantalla realmente existió y vivió durante casi una década en aquella propiedad.

La familia Perron inspiró esta franquicia

La película es El Conjuro protagonizada por Vera Farmiga y Patrick Wilson como Lorraine y Ed Warren. Actualmente está disponible en HBO Max en México y conserva un 86 por ciento de aprobación de la crítica en Rotten Tomatoes, donde sigue siendo una de las entregas mejor recibidas de toda la franquicia. La historia parte del caso de Roger y Carolyn Perron, quienes en enero de 1971 se mudaron junto a sus cinco hijas a una antigua granja de Rhode Island.

La propiedad estaba en Burrillville y había sido construida en 1736. Andrea, Nancy, Christine, Cindy y April Perron llegaron ahí pensando que comenzaban una nueva etapa familiar, pero con el tiempo varias de ellas aseguraron haber escuchado ruidos, visto figuras dentro de la casa y encontrado objetos movidos de lugar. Andrea Perron, la hija mayor, pasó años contando aquellas experiencias y posteriormente las reunió en su serie de libros "House of Darkness House of Light".

Según Andrea, algunas presencias parecían incluso amistosas. April hablaba de un niño llamado Oliver Richardson, mientras otros encuentros provocaban bastante más miedo dentro de la familia. Carolyn también afirmó experimentar episodios extraños y fue ella quien terminó buscando respuestas sobre la historia del terreno mientras los sucesos, según el relato familiar, se volvían cada vez más intensos.

Los Warren llegaron a la casa, pero ocurrió algo muy diferente a la película

Ed y Lorraine Warren entraron en la historia alrededor de 1973 y realizaron varias visitas a la propiedad. La película los muestra prácticamente instalándose con los Perron hasta enfrentar directamente a la presencia que amenaza a Carolyn, aunque la relación real fue bastante más complicada. Andrea ha contado que su padre nunca estuvo demasiado cómodo con la intervención de los investigadores y que todo terminó después de una sesión espiritista especialmente caótica.

De acuerdo con su testimonio, durante aquella sesión Carolyn comenzó a comportarse de manera extraña, habló con una voz que su hija aseguró no reconocer y la silla en la que estaba sentada llegó a levantarse del suelo. Roger Perron terminó echando a los Warren de la propiedad porque temía por el estado de su esposa. La famosa secuencia final de El Conjuro, donde Ed realiza un exorcismo para liberar a Carolyn de Bathsheba, fue una creación cinematográfica: los Warren no realizaron ese exorcismo en la vida real.

La familia tampoco abandonó la casa inmediatamente después. Los Perron permanecieron ahí hasta 1980, principalmente porque mudarse no era algo que pudieran resolver de un día para otro. En total vivieron cerca de nueve años en la propiedad, muchísimo más tiempo del que sugiere la película, y Andrea sostiene que los fenómenos continuaron después de que los investigadores dejaron de visitarlos.

La verdadera Bathsheba tampoco era como la presenta 'El Conjuro'

Aquí aparece una de las diferencias más grandes entre la leyenda y los registros históricos. Bathsheba Sherman realmente existió y vivió en Rhode Island durante el siglo XIX, pero las investigaciones posteriores no han encontrado pruebas de que fuera una bruja, que adorara al diablo o que asesinara a un bebé, como plantea la película. Tampoco hay evidencia de que se haya suicidado colgándose de un árbol en aquella propiedad. Murió en 1885 y fue enterrada en Rhode Island.

Eso deja la historia en un terreno bastante más inquietante y ambiguo. Los Perron han mantenido durante décadas que vivieron experiencias que todavía consideran inexplicables, mientras investigadores escépticos han cuestionado tanto los fenómenos como buena parte de la leyenda construida alrededor de Bathsheba.

Sea como sea, James Wan tomó esos testimonios, los convirtió en una película de 112 minutos y terminó dando origen a todo un universo de terror. Más de una década después, El Conjuro sigue disponible en HBO Max y aquellas palmadas dentro de un armario todavía funcionan demasiado bien.

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