El famoso actor que aceptó trabajar por el salario mínimo del sindicato para financiar la película de sus sueños
Sergio Negrete
-Redactor
Mi infancia estuvo repleta de películas de Disney en VHS. Bien podría ser un personaje de 'El diario de Bridget Jones', 'Fleabag' o 'Parks and Recreation'

Ya era una estrella de Hollywood, pero cuando apareció la oportunidad de trabajar con uno de los directores más importantes de la historia, el dinero pasó completamente a segundo plano.

Hollywood está lleno de actores que cobran millones por película. Leonardo DiCaprio, Tom Cruise o Robert Downey Jr. pueden negociar salarios que rivalizan con el presupuesto completo de producciones más pequeñas, especialmente cuando su nombre ayuda a vender millones de boletos alrededor del mundo. Llegar a ese nivel normalmente significa que cada nuevo contrato viene acompañado de varios ceros.

También existen proyectos capaces de cambiar esas reglas. Brad Pitt aceptó cobrar mucho menos de lo habitual para aparecer en 12 años esclavo, George Clooney redujo considerablemente su salario para sacar adelante Buenas noches y buena suerte y Keanu Reeves ha ajustado sus honorarios cuando una película necesitaba destinar el dinero a otras áreas. Pero pocos casos son tan extremos como el de un actor que ya era famoso y decidió aceptar literalmente lo mínimo permitido por el sindicato.

Jonah Hill cobró 60 mil dólares por 'El lobo de Wall Street'

Ese actor fue Jonah Hill, quien aceptó alrededor de 60 mil dólares por interpretar a Donnie Azoff en El lobo de Wall Street, de Martin Scorsese. La cantidad correspondía, según explicó el propio Hill, al mínimo que el Sindicato de Actores de Estados Unidos permitía pagarle considerando el tiempo que trabajaría en la producción. El rodaje se extendió durante casi siete meses.

Para cualquier persona 60 mil dólares sigue siendo una cantidad considerable, pero dentro de una producción de Hollywood de ese tamaño era prácticamente simbólica. Hill incluso aclaró que esa cifra era antes de impuestos, comisiones y los porcentajes correspondientes a representantes. Mientras tanto, Leonardo DiCaprio, protagonista y productor de la cinta, habría recibido alrededor de 10 millones de dólares por su participación.

Hill tampoco dudó demasiado cuando recibió la propuesta. Durante una entrevista con Howard Stern contó que pidió que le enviaran los documentos esa misma noche porque quería firmarlos antes de que alguien pudiera cambiar de opinión. Para él, la posibilidad de aparecer en una película de Scorsese valía mucho más que negociar un cheque mayor.

Trabajar con Martin Scorsese era uno de sus grandes sueños

Para ese momento Jonah Hill ya podía darse el lujo de elegir. Superbad lo había convertido en uno de los rostros más reconocibles de la comedia estadounidense, 21 Jump Street fue un éxito junto a Channing Tatum y su trabajo con Brad Pitt en Moneyball le había conseguido su primera nominación al Oscar. Llegó a El lobo de Wall Street con una carrera bastante establecida.

Scorsese estaba en otra categoría para él. Hill contó que habría llegado incluso a vender su casa con tal de trabajar bajo sus órdenes y que aceptaría nuevamente aquellas condiciones sin pensarlo demasiado. Según su razonamiento, películas comerciales como 22 Jump Street podían pagar las cuentas, pero trabajar con Martin Scorsese era una oportunidad que quizá aparecería una sola vez.

Además, tuvo que pelear por el personaje. Hill explicó que habló con DiCaprio y Scorsese sobre las razones por las que quería interpretar a Donnie y sobre cuánto entendía a ese tipo de persona obsesionada con el dinero y el exceso. Finalmente consiguió el papel del socio completamente descontrolado de Jordan Belfort.

Donnie Azoff terminó siendo uno de sus personajes más recordados

La apuesta salió bastante bien. Donnie aparece desde uno de los primeros encuentros con Belfort y rápidamente se convierte en su mano derecha dentro de Stratton Oakmont. Su dentadura blanca, sus lentes, su manera de hablar y una completa ausencia de filtros hicieron que Hill pudiera llevar al límite buena parte de la comedia negra de la película.

También tuvo algunas de las escenas más recordadas de las tres horas de duración. La conversación inicial en un restaurante, las fiestas de la compañía y especialmente la secuencia de los Quaaludes colocaron a Hill al mismo nivel de energía que DiCaprio. El actor incluso aceptó recibir un golpe real durante una escena para conseguir la reacción que Scorsese buscaba.

El lobo de Wall Street terminó estrenándose en diciembre de 2013 y se convirtió en uno de los títulos más populares de la última etapa de Scorsese. La película recibió cinco nominaciones al Oscar, incluyendo Mejor película, director y actor para Leonardo DiCaprio. Y para Hill fue cumplir su sueño.

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