Antes de que James Earl Jones dijera una sola palabra, Darth Vader ya podía poner nervioso a cualquiera con sólo respirar.
Muchos personajes pueden reconocerse sin necesidad de verlos. Basta escuchar el rugido de Godzilla, la melodía de El Exorcista o unas cuantas notas del tema de Tiburón para saber inmediatamente quién está por aparecer. Darth Vader consiguió algo todavía más sencillo: dos respiraciones fueron suficientes para convertirlo en una presencia amenazante.
Cuando Star Wars llegó a los cines en 1977, George Lucas tenía claro que su villano debía sentirse como una mezcla extraña entre hombre y máquina. El traje negro, la máscara y la voz de James Earl Jones hicieron buena parte del trabajo, pero faltaba algo que recordara constantemente que debajo de toda esa armadura había un cuerpo incapaz de sobrevivir por sí solo. Esa misión quedó en manos del diseñador de sonido Ben Burtt.
Ben Burtt encontró la respiración de Darth Vader en una tienda de buceo
El guion apenas indicaba que Vader llevaba algún tipo de máscara respiratoria y un sistema de soporte vital. Burtt comenzó entonces a buscar sonidos reales que pudieran transmitir esa sensación. En lugar de intentar crear algo completamente electrónico, visitó una tienda de buceo en California donde también daban clases por las noches y comenzó a experimentar con los tanques y reguladores que quedaban alrededor de la piscina después de las sesiones.
El truco terminó siendo sorprendentemente sencillo. Burtt colocó un micrófono muy pequeño directamente dentro de uno de los reguladores y empezó a respirar a diferentes ritmos. El aparato tenía válvulas que se abrían y cerraban con cada inhalación, además del aire pasando por estrechos tubos de goma. Grabado desde tan cerca, producía pequeños golpes metálicos y fríos, y esa sensación mecánica que buscaba.
Burtt probó distintos equipos hasta encontrar el que mejor funcionaba. El aparato fue un viejo regulador llamado "Dacor". Pero lo realmente importante estaba dentro: la respiración que terminaríamos escuchando en Vader era la del propio Ben Burtt.
Darth Vader originalmente sonaba como una "sala de emergencias"
La primera idea era más exagerada. Burtt imaginaba que un hombre encerrado dentro de semejante sistema tendría que producir muchos más sonidos: respiración, latidos, motores acompañando los movimientos de la cabeza y distintas piezas mecánicas trabajando constantemente. Cuando juntó todo, Darth Vader como un hospital caminando por los pasillos de la Estrella de la Muerte.
Lucas y Burtt comenzaron entonces a quitar elementos. Salió un ruido, después otro y finalmente quedó aquello que realmente necesitaban: la respiración. Burtt ralentizó ligeramente su grabación y el resultado adquirió un ritmo pesado e ideal. La sencillez terminó siendo mucho más efectiva que llenar el traje de efectos.
Después llegó James Earl Jones. David Prowse era quien llevaba físicamente la armadura durante el rodaje y decía las líneas en el set, pero Lucas quería una voz distinta para el resultado final. Jones grabó los diálogos y su interpretación grave terminó combinándose con la respiración de Burtt hasta crear el Vader que conocemos. El sonido incluso fue editado para convivir con las pausas de sus frases y darle al personaje un ritmo particular al hablar.
Un objeto cotidiano terminó definiendo a uno de los villanos más famosos del cine
Lo curioso es que Burtt trabajó de forma parecida con buena parte del universo de Star Wars. El sonido de los blásters nació al golpear cables metálicos tensados, los sables de luz mezclaron el ruido de motores de proyectores con interferencias eléctricas y R2-D2 combinó sintetizadores con la propia voz del diseñador. Su filosofía consistía en tomar sonidos del mundo real y transformarlos hasta que parecieran pertenecer a una galaxia completamente distinta.
Con Vader consiguió algo especialmente importante. La respiración cuenta una parte del personaje incluso antes de que las precuelas expliquen qué le ocurrió a Anakin Skywalker. Cada entrada de aire recuerda que su cuerpo quedó destruido y que toda esa armadura también funciona como una enorme máquina encargada de mantenerlo vivo. StarWars.com describe ese sonido como parte esencial de la idea de que Vader es "más máquina que hombre". Décadas después, la saga continúa utilizando esa respiración como una señal de peligro.