Para la octava película de esta saga, una de las maniobras más peligrosas acabó llevando a una estrella directamente al libro Guinness.
Colgarse de un avión durante el despegue, escalar el Burj Khalifa o lanzar una motocicleta desde un acantilado ya forman parte del currículum de Tom Cruise. En algún punto, las escenas de acción de Misión: Imposible dejaron de sentirse como simples secuencias de una película y comenzaron a convertirse en eventos por sí mismos. Cada nueva entrega llegaba acompañada por una pregunta lógica: ¿qué hizo Cruise ahora?
Misión: Imposible – Sentencia Final mantuvo esa tradición con una secuencia aérea que llevó al actor a trabajar durante semanas en Sudáfrica. La escena aparece hacia el tramo final de la película, cuando Ethan Hunt vuelve a enfrentarse a una situación que tendría pocas probabilidades de terminar bien para cualquier persona normal. Cruise, como acostumbra, decidió filmarla de verdad.
Tom Cruise saltó 16 veces con un paracaídas en llamas
Para conseguir la toma, Tom Cruise realizó 16 saltos con un paracaídas incendiándose, una cifra que le permitió obtener el Guinness World Record por la mayor cantidad de saltos con un paracaídas en llamas realizados por una persona. El récord fue verificado oficialmente el 4 de junio de 2025 y se consiguió durante el rodaje de Misión: Imposible – Sentencia Final.
La operación comenzaba a unos 7,500 pies de altura. Cruise saltaba desde un helicóptero sujeto a un paracaídas que previamente había sido empapado con combustible. Una vez desplegado, él se incendiaba y comenzaba a consumirse mientras el actor seguía cayendo. Antes de que desapareciera por completo, tenía que desprenderse de él y abrir un segundo paracaídas para completar el descenso.
El margen era bastante reducido. Según Guinness, el material podía arder durante apenas 2.5 o tres segundos antes de quedar prácticamente destruido. En algunos de los saltos, Cruise además llevaba sujeto al cuerpo un equipo de cámara de alrededor de 50 libras para conseguir imágenes más cercanas de la caída.
Cientos de saltos antes de prender fuego al paracaídas
Cruise llegó a la secuencia con mucha experiencia previa. El actor cuenta con licencia de paracaidismo desde hace años y realizó cientos de saltos como preparación para esta maniobra. El rodaje tuvo lugar en la región de Drakensberg, Sudáfrica, donde el equipo pasó semanas estudiando cada movimiento antes de encender el primer paracaídas.
El problema no terminaba con el fuego. Cruise explicó durante el material detrás de cámaras que un paracaídas torcido podía hacerlo girar mientras ardía, así que primero debía controlar su posición y después iniciar la parte incendiaria de la maniobra. Todo ocurría en cuestión de segundos, con un segundo paracaídas esperando como última salida.
La secuencia formaba parte de una escena que involucraba avionetas y a Gabriel, el personaje interpretado por Esai Morales. Para entonces, Misión: Imposible llevaba casi 30 años utilizando las acrobacias de Cruise como uno de sus principales atractivos, desde escenas relativamente contenidas en la cinta de 1996 hasta maniobras que terminaron requiriendo meses de entrenamiento.