Todo estaba cuidadosamente planeado hasta que una tormenta apareció en uno de los lugares donde menos esperaban encontrarla y dejó gran parte del escenario prácticamente destruido.
Hacer realidad una película de Star Wars implica llevar a la vida lugares que no existen, imaginar criaturas del espacio exterior, diseñar vehículos capaces de viajar velocidades imposibles y conseguir que escenarios mundanos parezcan estar a a miles de años luz. Para George Lucas, uno de esos lugares siempre estuvo mucho más cercano de lo que uno pensaría: Tatooine podía encontrarse en pleno norte de África.
Anteriormente, Túnez ya había funcionado para convertirse en el planeta de Luke Skywalker en la trilogía original. Décadas más tarde, cuando Lucas decidió regresar al universo de ciencia ficción con Star Wars: Episodio I - La amenaza fantasma, volvió al mismo país para contar la infancia de Anakin Skywalker. Pero esta vez no bastaron pequeños escenarios: la producción requería edificar a Mos Espa, una ciudad completa en medio del desierto. Todo parecía estar bajo control hasta que el clima decidió convertirse en uno de los mayores enemigos del rodaje.
Una tormenta apareció en pleno desierto y dejó Mos Espa destrozada
El equipo estaba filmando en Túnez durante una época conocida por sus temperaturas extremas. Ahmed Best, encargado de interpretar a Jar Jar Binks, dijo años después que las dos semanas de trabajo en la zona eran conocidas como "la quincena del diablo" debido al calor que podía alcanzar aquella parte del país.
Una noche ocurrió exactamente lo contrario de lo que todos esperaban. Best estaba cenando con Ewan McGregor cuando comenzaron a escuchar truenos. Poco después cayó una lluvia torrencial acompañada de una fuerte tormenta sobre los escenarios que producción había levantado a la intemperie. Al día siguiente, el panorama era completamente distinto.
Gran parte de Mos Espa había quedado destruida. Las decoraciones estaban tiradas, varios de los vehículos utilizados para la carrera quedaron dañados y hasta una de las pelucas de Liam Neeson desapareció durante la tormenta. Fue una tormenta que arrasó casi todo el set de Mos Espa, excepto con la rampa de aterrizaje de la nave real de Naboo que permaneció prácticamente intacta.
George Lucas cambió sobre la marcha un plan preparado durante años
Ahmed Best recordó que cuando el equipo llegó aquella mañana nadie sabía exactamente qué iban a filmar. El calendario de producción que había sido preparado durante años, acababa de quedar prácticamente inutilizado.
Lucas y el productor Rick McCallum comenzaron entonces a reorganizar el rodaje sobre la marcha. En lugar de detener la filmación hasta que Mos Espa estuviera reconstruida, tomaron escenas programadas para más adelante y las adelantaron para aprovechar los escenarios que todavía podían utilizarse.
Mientras una parte del equipo continuaba filmando, comenzó una enorme operación para recuperar el lugar. Actores, extras y trabajadores tomaron escobas y herramientas para ayudar a limpiar. A ellos se sumaron trabajadores locales y miembros del ejército tunecino, que ayudaron en la reconstrucción del gigantesco escenario. El esfuerzo funcionó: a pesar de que la tormenta había destruido buena parte de Mos Espa, la producción pudo continuar sin retrasos.
Detrás de cámara, Tatooine era mucho más caótico de lo que parecía
Detrás del resultado terminado resulta difícil imaginar el caos. En pantalla, Tatooine aparece seco, sofocante y prácticamente ajeno a cualquier posibilidad de lluvia. Fuera de cámara, el equipo estaba intentando reconstruir una ciudad extraterrestre después de que una tormenta real acabara de atravesarla.
La amenaza fantasma llegó a los cines en 1999 y marcó el regreso de George Lucas a la dirección de una película de Star Wars por primera vez desde la cinta original de 1977. También supuso un salto gigantesco en efectos digitales: incluyó una cantidad entonces extraordinaria de planos con efectos visuales y personajes creados digitalmente como Jar Jar Binks. Pero paradójicamente, una de las localizaciones más reconocibles de la película era muy real.