5 desgarradores finales de telenovelas mexicanas que fueron tan oscuros que dejaron totalmente traumado al público
por Liz Hernández

Asesinatos, venganzas y el mal reencarnado: los finales de estas telenovelas mexicanas fueron tan inesperados que marcaron para siempre la televisión nacional.

Desde finales de telenovelas clásicas como María Mercedes hasta desenlaces icónicos como el de Teresa, las producciones mexicanas han dejado a la audiencia con la boca abierta o con un final que los hace quedar insatisfechos… sin embargo, hay diversos títulos de la televisión nacional que sobresalen gracias a sus últimos momentos, dando al público una situación que resulta impactante de atestiguar y donde el villano puede perder o salirse con la suya.

Ya sea que terminara en un final feliz o que el antagonista lograra cumplir su objetivo sin importar cuánto desastre dejara por su paso, acá te dejamos cinco ejemplos de finales que resultaron desgarradores, impresionantes y tan oscuros que marcaron a la televisión mexicana para la posteridad. ¿Qué otra telenovela agregarías a la lista?

‘Cuna de Lobos’

Catalina Creel (María Rubio), una de las villanas más famosas de la televisión mexicana, finaliza la telenovela cometiendo múltiples asesinatos para asegurar que la herencia familiar quede exclusivamente en manos de su hijo Alejandro y despreciando a su hijastro. Sin embargo, por azares del destino, Catalina envenena por accidente a su propio hijo y a su esposa, por lo que decide suicidarse al darse cuenta de su equivocación. Años más tarde, uno de los niños de las víctimas se pone el mítico parche de su abuela y dice ‘No soy Braulio, soy el pequeño Edgar’, realizando un guiño a que la maldad de Creel ha encarnado en él.

‘Amor en silencio’

Luego de sufrir un sinfín de obstáculos, años de separación y malentendidos a raíz de los celos enfermizos de la villana Margarita Sanz, Adriana Silva y Victor Dupré al fin logran consolidar su romance, dando como final de la novela la anhelada boda entre ambos, pero cuando el esperado día llega, Margarita interrumpe la ceremonia cegada por su odio y locura, y dispara un arma de fuego que termina con la vida de Adriana y Víctor en la que sería una fecha inolvidable.

‘Lazos de amor’

La telenovela protagonizada por Lucero deja a la audiencia con una sensación de angustia e incertidumbre durante su desenlace, pues María Paula secuestra a sus hermanas y asesina a su tío antes de darse un tiro en la cabeza, algo que sucede fuera de cuadro. Sin embargo, cuando vemos a la hermana buena, María Guadalupe, junto a su esposo Nicolás, el público se da cuenta que tiene el tic nervioso de la hermana mala y el director sugiere que en realidad mató a Guadalupe, por lo que es la villana quien tomó su lugar y vive como si nada entre los demás.

‘El maleficio’

Quizás lo más sorprendente de esta telenovela fue que sobresalió entre el público al introducir el satanismo en el horario estelar de la televisión mexicana. En su final, El maleficio muestra al millonario Enrique de Martino (Ernesto Alonso) en la cima del poder al realizar un pacto con el demonio Bael, pero su esposa (Jacqueline Andere) logra librar a su familia de la maldición. Sin embargo, cuando Enrique está al borde de la muerte, reaparece el demonio y mira directamente a la cámara con una sonrisa escalofriante que comunica al espectador que el mal nunca muere.

‘Rubí’

La ambiciosa y manipuladora protagonista interpretada por Bárbara Mori termina en un final desgarrador, pues cae de varios pisos de altura y mutilan sus piernas, además de que su rostro queda desfigurado por los cristales que cortaron su cara. Al no contar más con la belleza, que era su única arma de seducción y poder, acaba viviendo sola, en la miseria y llena de resentimiento, agobiando la vida de su sobrina Fernanda para continuar su venganza a través de su conquista al hijo de Alejandro.

Liz Hernández
-Redactora
Comparto cumpleaños con Chantal Akerman y Forrest Gump. Crecí aterrorizada por David Lynch y soy la fan número uno de Antoine Doinel.
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