Una misión para llevar agua a una comunidad devastada por la guerra termina convirtiéndose en una lucha por sobrevivir. Nicholas Hoult y Henry Cavill protagonizan este intenso drama militar inspirado en las experiencias de un soldado estadounidense.
El cine bélico ha dejado algunas de las historias más desgarradoras de Hollywood. Desde Rescatando al soldado Ryan, de Steven Spielberg, hasta La caída del halcón negro, de Ridley Scott, las películas de guerra han llevado al público a campos de batalla donde cualquier decisión puede costar una vida. Con el tiempo, producciones como Zona de miedo y Francotirador también comenzaron a explorar las consecuencias de los conflictos modernos en Medio Oriente.
La invasión de Irak en 2003 dio origen a numerosas películas sobre soldados estadounidenses enviados a un territorio que apenas conocían. Algunas se concentraron en grandes operaciones militares, mientras otras siguieron a pequeños grupos atrapados entre una población desconfiada y enemigos difíciles de identificar. Netflix tiene una cinta de 2017 que recupera esa experiencia, con un joven recluta que llega a la guerra esperando cumplir con su servicio y termina involucrado en una misión donde hasta conseguir agua puede convertirse en una sentencia de muerte.
'Castillo de arena', la película de Netflix sobre una misión imposible en Irak
Se trata de Castillo de arena, dirigida por Fernando Coimbra y protagonizada por Nicholas Hoult, Henry Cavill y Logan Marshall-Green. La historia sigue a Matt Ocre, un joven soldado estadounidense que llega a Irak durante los primeros meses de la invasión de 2003. Su falta de experiencia y el miedo que siente ante los combates lo acompañan desde el principio, especialmente cuando descubre lo que significa encontrarse en medio de una guerra.
Ocre termina formando parte de un pequeño pelotón enviado a las afueras de Baqubah, donde los bombardeos estadounidenses han destruido una estación de bombeo de agua. Los soldados reciben la orden de reparar las instalaciones y recuperar el suministro para los habitantes de la zona. El problema es que necesitan colaborar con una comunidad que los considera responsables de buena parte de su sufrimiento, mientras grupos armados vigilan sus movimientos.
Cada desplazamiento por las calles representa un riesgo. Los soldados tienen que transportar agua, proteger a quienes trabajan en las reparaciones y mantenerse atentos a posibles ataques. La situación se vuelve más complicada cuando algunos habitantes deciden ayudarlos y quedan expuestos a represalias. Matt comienza a comprender que las tareas aparentemente más sencillas pueden terminar en un enfrentamiento armado, y que sobrevivir a una jornada apenas significa tener que repetirlo todo al día siguiente.
La historia nació de las experiencias reales de un soldado en Irak
El guion fue escrito por Chris Roessner, quien sirvió en Irak entre 2003 y 2004 y utilizó sus recuerdos para construir buena parte de la historia. Matt Ocre está inspirado en él, mientras que varios de los compañeros que aparecen en pantalla tienen su origen en soldados con los que convivió durante el conflicto. Roessner también recuperó situaciones de violencia y miedo que presenció personalmente, aunque la misión para reparar el sistema de agua fue creada para la película.
La cinta también reúne a dos actores que el público reconoce por personajes muy distintos. Nicholas Hoult había participado en X-Men: Primera generación y Mad Max: Furia en el camino, mientras Henry Cavill ya era conocido mundialmente por interpretar a Superman en El hombre de acero. Aquí Cavill da vida al capitán Syverson, un militar endurecido por el conflicto que debe dirigir una operación donde la cooperación con los habitantes es tan necesaria como difícil.
El rodaje se realizó en Jordania, cuyos paisajes y poblaciones sirvieron para recrear el Irak de comienzos de los años 2000. Fernando Coimbra, director brasileño que había debutado con El lobo detrás de la puerta en 2013, buscó una aproximación más íntima al conflicto. La cámara acompaña a los soldados durante sus recorridos, conversaciones y enfrentamientos, mostrando el cansancio de hombres que pasan buena parte del tiempo intentando adivinar de dónde llegará el siguiente disparo.
Una película de guerra de 113 minutos disponible en Netflix
Castillo de arena se estrenó el 21 de abril de 2017 y tuvo una recepción dividida. Actualmente cuenta con un 47 por ciento de aprobación de la crítica en Rotten Tomatoes. Entre sus principales atractivos están las actuaciones de Hoult y Cavill, además de una historia que presta atención a los problemas cotidianos de una ocupación militar, desde conseguir suministros hasta intentar ganarse la confianza de una población afectada por los bombardeos
Con una duración de una hora y 53 minutos, la película está disponible en Netflix México. La misión de Matt Ocre comienza con una estación de bombeo destruida y un grupo de soldados convencidos de que pueden ayudar a repararla. Conforme pasan los días, los ataques y las amenazas hacen que cada intento por recuperar el suministro de agua se vuelva más peligroso que el anterior.