Una explosión, una ciudad expuesta a la radiación y autoridades que intentan ocultar la gravedad del desastre. Esta miniserie de HBO convirtió una tragedia real en cinco episodios de tensión que siguen siendo difíciles de olvidar.
Hay series capaces de provocar más miedo que muchas películas de terror. The Last of Us convirtió una infección en una pesadilla mundial, mientras que Black Mirror ha explorado futuros donde la tecnología termina poniendo en peligro a sus propios creadores. Sin embargo, pocas historias producen tanta angustia como aquellas que ocurrieron de verdad, especialmente cuando conocemos sus consecuencias y sabemos que cientos de personas tuvieron que enfrentarlas.
En 1986, una explosión en una central nuclear de la Unión Soviética provocó uno de los accidentes industriales más graves de la historia. Los bomberos llegaron sin conocer el peligro al que estaban expuestos, los habitantes de una ciudad cercana continuaron con sus actividades y las autoridades tardaron en reconocer públicamente la magnitud de lo ocurrido. Más de tres décadas después, una producción televisiva reconstruyó aquellas primeras horas con una intensidad que convirtió cada decisión equivocada en una nueva amenaza.
El horror de Chernóbil fue reconstruido con una precisión inquietante
La producción contó con Emily Watson en el papel de Ulana Khomyuk, una científica que ayuda a investigar las causas del accidente. A diferencia de Legásov y Shcherbina, Khomyuk es un personaje ficticio creado para representar el trabajo de numerosos investigadores soviéticos que participaron en la respuesta a la emergencia. Craig Mazin también modificó conversaciones y condensó algunos acontecimientos para adaptar una historia que se desarrolló durante meses.
El rodaje se realizó principalmente en Lituania, donde el equipo encontró edificios y espacios que conservaban la arquitectura de la época soviética. La central nuclear de Ignalina, construida con reactores del mismo tipo general que los utilizados en Chernóbil, sirvió para recrear parte de las instalaciones. Las calles de Vilna también ayudaron a representar Prípiat, la ciudad donde vivían trabajadores de la central y sus familias.
La miniserie dedica buena parte de sus episodios a quienes participaron en las labores de emergencia. Mineros enviados a excavar bajo el reactor, soldados encargados de retirar materiales contaminados y trabajadores obligados a limpiar zonas peligrosas aparecen en toda la historia. Algunas secuencias fueron dramatizadas, pero los esfuerzos por contener la contaminación y la evacuación de Prípiat forman parte de los acontecimientos documentados del desastre.
Cinco episodios que se llevaron diez premios Emmy
La recepción de Chernobyl fue extraordinaria desde su estreno. En los Emmy de 2019 consiguió 19 nominaciones y terminó ganando diez premios, entre ellos mejor miniserie, dirección y guion. También obtuvo dos Globos de Oro y un premio Peabody. El trabajo de Jared Harris, Stellan Skarsgård y Emily Watson fue uno de los grandes atractivos de una producción que convirtió reuniones de funcionarios y decisiones científicas en escenas de enorme tensión.
La catástrofe real tuvo consecuencias devastadoras. La Organización Mundial de la Salud documentó que 134 trabajadores y miembros de los equipos de emergencia desarrollaron síndrome de irradiación aguda, de los cuales 28 murieron durante los primeros tres meses. La exposición también provocó otros daños a la salud, y cientos de miles de personas tuvieron que abandonar sus hogares a causa de la contaminación. Las consecuencias a largo plazo siguen siendo objeto de estudios científicos.
Los cinco episodios de Chernobyl están disponibles en HBO Max México. La miniserie tiene una duración total cercana a cinco horas y media, suficiente para recorrer desde la explosión del reactor hasta la investigación de las causas del accidente.