"El abrigo que traía yo estaba lleno de los cintas de la película”: Silvia Pinal arriesgó su libertad para salvar este clásico del cine mundial
por Sergio Negrete

La actriz mexicana desafió la censura de la dictadura española para rescatar una película de Luis Buñuel que había sido condenada por el Vaticano. Escondió los rollos entre las costuras de su ropa y consiguió llevarlos hasta México.

Silvia Pinal fue una de las grandes estrellas de la Época de Oro del cine mexicano. Compartió pantalla con Pedro Infante y Germán Valdés Tin Tan, protagonizó comedias, musicales y melodramas, y terminó convirtiéndose en una figura reconocida internacionalmente. Sin embargo, uno de los episodios más importantes de su carrera ocurrió lejos de las cámaras, cuando tuvo que proteger una película que las autoridades españolas querían hacer desaparecer.

La historia comenzó a principios de los años sesenta, cuando Luis Buñuel decidió regresar a España para dirigir una producción que terminaría provocando uno de los mayores escándalos cinematográficos de la época. La película consiguió el máximo reconocimiento del Festival de Cannes, pero también desató la furia de sectores religiosos y del gobierno de Francisco Franco. Para evitar que fuera destruida, Pinal tomó una decisión que años después recordaría como una de sus grandes aventuras.

'Viridiana', la película de Luis Buñuel que provocó un escándalo internacional

Se trataba de Viridiana, una coproducción entre México y España protagonizada por Silvia Pinal, Fernando Rey y Francisco Rabal. La historia sigue a una joven novicia que está a punto de convertirse en monja y decide visitar a su tío Don Jaime, un hombre adinerado que vive obsesionado con el recuerdo de su esposa fallecida. Cuando descubre el parecido de Viridiana con su antigua pareja, comienza a desarrollar una inquietante obsesión por ella.

La película fue producida con la participación del empresario mexicano Gustavo Alatriste, entonces esposo de Pinal, quien había conseguido reunir a la actriz con Buñuel. El cineasta aprovechó la historia para cuestionar la moral religiosa, la caridad y las diferencias sociales. Una de las secuencias más polémicas muestra a un grupo de mendigos celebrando un banquete que recrea la composición de La última cena, de Leonardo da Vinci.

En mayo de 1961, Viridiana ganó la Palma de Oro del Festival de Cannes, compartiendo el reconocimiento con Une aussi longue absence, de Henri Colpi. La celebración duró poco. El periódico del Vaticano, L'Osservatore Romano, condenó la película por considerarla blasfema y sacrílega. El gobierno franquista reaccionó prohibiendo su exhibición en España, retirando su reconocimiento oficial y tomando medidas para impedir que continuara circulando.

Silvia Pinal escondió las cintas en su abrigo para sacarlas de España

La actriz contó años después que las autoridades y algunos grupos conservadores estaban decididos a destruir los materiales de la película. En una entrevista retomada por Infobae, recordó que incluso Buñuel parecía entusiasmado con el escándalo que provocaría aquella medida. Pinal, en cambio, estaba preocupada por perder una producción en la que habían invertido tantos esfuerzos.

"Eran gentes de un grupo de reaccionarios y pues sí, querían quemarlas", recordó la actriz al hablar de las cintas. También contó que le pidió a Buñuel que reconsiderara su actitud, pues estaba convencida de que la película representaba algo muy valioso para quienes trabajaban en el cine. El director finalmente aceptó ayudarla a proteger el material.

Pinal decidió sacar una copia de España utilizando un método que parecía salido de una película de espionaje. Descosió parte del forro de un abrigo y comenzó a guardar los rollos de película en su interior, sin las latas metálicas que normalmente los protegían. "Ahí las metí, como pude. Nada más las cintas, sin las latas", recordó al explicar cómo consiguió ocultarlas antes de viajar.

La actriz logró regresar a México con el material escondido entre su ropa, evitando que aquella copia quedara en manos de las autoridades españolas. El episodio se convirtió en una de las anécdotas más famosas de su carrera, especialmente porque la película terminó circulando internacionalmente a pesar de las prohibiciones.

Actualmente, Viridiana forma parte de las películas reconocidas por instituciones como The Criterion Collection, que preparó una restauración digital en 4K para conservar la obra. Su historia sigue siendo estudiada por especialistas del cine y la censura, mientras que la anécdota del abrigo de Silvia Pinal permanece como uno de los episodios más extraordinarios de su trayectoria. Una actriz que, después de protagonizar una película, también tuvo que encontrar la manera de mantenerla a salvo.

Sergio Negrete
-Redactor
Mi infancia estuvo repleta de películas de Disney en VHS. Bien podría ser un personaje de 'El diario de Bridget Jones', 'Fleabag' o 'Parks and Recreation'
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