Hollywood está lleno de actores que consiguieron convertirse en estrellas gracias a una sola película. Robert Downey Jr. encontró una nueva oportunidad con Iron Man, Leonardo DiCaprio se volvió un ídolo internacional con Titanic y Julia Roberts conquistó al público con Mujer bonita. Sin embargo, también existen casos donde una producción tuvo el efecto contrario y terminó perjudicando la carrera de sus protagonistas durante años.
Algunas películas llegaron a los cines acompañadas de campañas publicitarias millonarias, directores reconocidos y actores que acababan de ganar premios Oscar. Las expectativas eran enormes, pero los resultados terminaron siendo desastrosos. Aunque varios consiguieron recuperarse, otros perdieron oportunidades de trabajo y vieron cómo sus nombres quedaban asociados a películas que Hollywood preferiría olvidar.
1. 'Showgirls' (1995) – Elizabeth Berkley
Carolco Pictures
Después de conquistar al público juvenil con Salvados por la campana, Elizabeth Berkley decidió transformar su imagen con Showgirls, una película dirigida por Paul Verhoeven sobre una joven que intenta convertirse en bailarina profesional en Las Vegas. La producción recibió críticas devastadoras y su protagonista terminó siendo uno de los principales blancos de los ataques. Berkley reveló que durante dos años ni siquiera le permitían presentarse a audiciones, una situación que prácticamente destruyó sus posibilidades de convertirse en estrella de cine. Con el tiempo, Showgirls se convirtió en una cinta de culto, aunque ese reconocimiento llegó demasiado tarde para evitar las consecuencias profesionales que enfrentó.
2. 'Gatúbela' (2004) – Halle Berry
Warner Bros. Pictures
Dos años después de ganar el Oscar por El pasado nos condena, Halle Berry parecía tener Hollywood a sus pies. Entonces aceptó protagonizar Gatúbela, una adaptación del personaje de DC Comics que costó 100 millones de dólares y apenas recaudó 82 millones en todo el mundo. Las críticas fueron tan negativas que la actriz terminó ganando el premio Razzie a Peor Actriz. Lo sorprendente fue que Berry asistió personalmente a recogerlo, llevando consigo su estatuilla del Oscar. Años después reconoció que le dolió cargar con toda la responsabilidad del fracaso, aunque logró continuar trabajando y todavía guarda cariño por el personaje.
3. 'La pirata' (1995) – Geena Davis
Carolco Pictures Inc.
Geena Davis había ganado un Oscar por El turista accidental y protagonizado películas como Beetlejuice y Thelma y Louise cuando aceptó convertirse en una capitana pirata para Cutthroat Island. Dirigida por Renny Harlin, entonces su esposo, la película tuvo un presupuesto cercano a los 100 millones de dólares y recaudó aproximadamente 18.5 millones a nivel mundial. El desastre fue tan grande que durante años figuró en el libro Guinness como uno de los mayores fracasos comerciales del cine. La actriz continuó trabajando, pero los grandes papeles comenzaron a desaparecer. Años después confesó que aquella etapa se sintió como una jubilación forzada.
4. 'Insólito destino' (2002) – Madonna
Screen Gems
Madonna había demostrado que podía conquistar la música y también había recibido elogios por su interpretación en Evita. Sin embargo, su siguiente gran apuesta cinematográfica terminó convirtiéndose en un desastre. Insólito destino, dirigida por Guy Ritchie, entonces su esposo, cuenta la historia de una mujer millonaria que queda atrapada en una isla junto a un marinero. La película costó alrededor de 10 millones de dólares y apenas superó el millón en taquilla mundial, según Box Office Mojo. En los premios Razzie de 2003 consiguió cinco reconocimientos negativos, incluidos Peor Película y Peor Actriz. Aquella producción terminó siendo su último gran papel protagónico en una película de ficción, aunque su carrera musical continuó con enorme éxito.
5. 'El gurú del amor' (2008) – Mike Myers
Spyglass Entertainment
Mike Myers había conseguido algo que pocos comediantes podían presumir: protagonizar dos franquicias exitosas con Austin Powers y Shrek. Su siguiente proyecto fue El gurú del amor, una comedia que escribió y protagonizó junto a Jessica Alba y Justin Timberlake. La película costó 62 millones de dólares y recaudó aproximadamente 40 millones, mientras que los críticos destrozaron sus bromas y su historia. El fracaso marcó el final de su etapa como protagonista habitual de grandes comedias de acción real. Aunque Myers continuó realizando trabajos de doblaje, pequeñas apariciones y proyectos televisivos, nunca volvió a tener el mismo éxito cinematográfico de los años noventa.