Películas como El Padrino, Cuentos de Tokio, Rosetta, Vértigo y La ciénaga han logrado un reconocimiento internacional gracias a su dramatismo, además de estar centradas en la observación minuciosa de la vida cotidiana, conquistando así festivales, rankings críticos y espacios académicos por su capacidad para retratar las diversas tensiones que surgen en dichos entornos, impactando cultural y económicamente a la industria.
Además, como este tipo de cine se caracterizó por el uso de tiempos y planos fijos y prolongados, resultó clave en la construcción cinematográfica del género de autor moderno, donde se demuestra que la representación de lo cotidiano puede alcanzar una relevancia multitudinaria cuando se articula bajo una mirada pulcra, minuciosa y sumamente crítica.
'Jeanne Dielman, 23 quai du Commerce, 1080 Bruxelles': una de las mejores películas de la historia
Olympic Films
Dirigida por Chantal Akerman y estrenada en 1975, Jeanne Dielman, 23 quai du Commerce, 1080 Bruxelles sigue durante más de tres horas la rutina diaria de una mujer viuda que vive con su hijo en Bruselas. La película muestra con precisión casi documental las tareas domésticas que organizan su vida, así como el trabajo sexual que realiza de forma ocasional para solventar sus gastos.
Por lo tanto, la cinta prescinde de música incidental y dramatización explícita, apostando por la repetición como eje estructural, contando con una producción deliberadamente austera con la que Akerman trabajó tras recibir un presupuesto limitado.
Una joya de la cinematografía internacional que le ganó a clásicos estadounidenses
Olympic Films
Entre otras cosas, la puesta en escena estricta -y basada en planos fijos y encuadres frontales que refuerzan la sensación de encierro- suman a la interpretación de Delphine Seyrig una carga emocional titánica, que invade toda la escena al convertir gestos mínimos en indicadores de un desequilibrio progresivo dentro del personaje.
Aunque durante años fue considerada una película de circulación restringida, Jeanne Dielman, 23 quai du Commerce, 1080 Bruxelles adquirió un reconocimiento histórico en 2022 al ocupar el primer lugar en la encuesta de Sight & Sound de 2022 sobre las mejores películas de todos los tiempos, y posicionándose como una de las cintas más influyentes del cine mundial.
Bajo el juicio de mil seiscientos críticos de cine, la película se colocó en el número 1 de 250 cintas, superando a Alfred Hitchcock con Vértigo y a Ciudadano Kane de Orson Welles que quedaron en segundo y tercer lugar respectivamente, además de ganar en puntuación a historias como 2001: Odisea del Espacio y Mulholland Drive.
Actualmente es un referente central del cine feminista y del cine contemplativo, por lo que su impacto se extiende a generaciones posteriores de cineastas que exploran la duración, la repetición y lo doméstico como territorios de aspectos ideológicos y políticos, llevando su análisis, crítica y disfrute a espacios cada vez más complejos e interesantes.