Si algo ha dejado claro Dragon Ball a lo largo de los años es que los fans pueden perdonar muchas cosas, pero no todas. Cambios de tono, transformaciones rarísimas y sagas completas que generan debate eterno. Todo lo que ha ocurrido en Dragon Ball Z hasta Dragon Ball DAIMA se han discutido, peleado y, con el tiempo, asimilado. Pero hay una línea que nadie debería cruzar y Dragon Ball GT lo hizo sin pedir permiso.
La realidad es que GT siempre ha sido ese familiar incómodo dentro de la franquicia. Hay quienes lo defienden con uñas y dientes, y otros que prefieren fingir que no existe Pero, curiosamente, casi todos coinciden en algo muy específico: el bigote de Vegeta debía desaparecer.
El bigote que nadie pidió ni quiso
Sí, Vegeta tuvo vello facial. Y no fue un error de animación, ni una escena de relleno, ni un mal sueño colectivo. Durante una parte de GT, el orgulloso Príncipe Saiyajin apareció con un bigote perfectamente recortado que lo hacía ver raro y asi irreconocible.
Toei Animation
La reacción fue inmediata. Fans confundidos y una pregunta que flotaba en el aire: ¿por qué? Durante años, ese diseño se convirtió en una especie de chiste interno dentro del fandom. Muchos ni siquiera recuerdan en qué episodio aparece, pero todos recuerdan la sensación de que "algo no está bien".
La verdad detrás del afeitado milagroso
Lo que pocos saben es que el bigote no desapareció por presión del público ni por una decisión ejecutiva. Resulta que el diseñador del personaje simplemente quería que Vegeta tuviera bigote. Le gustaba cómo se veía. Pero cuando Akira Toriyama vio el diseño y se lo mostró a su hija, fue ella quien puso un alto a todo.
Toei Animation
Según se ha contado en entrevistas y anécdotas detrás de cámaras, la hija de Toriyama miró a Vegeta con bigote y le dijo a su papá algo muy sencillo: "Se ve feo". Sin filtros, como solo los niños pueden hacerlo.
Un Vegeta más afín
Hoy, ese momento se recuerda casi con cariño. No porque el bigote haya sido bueno, sino porque desapareció a tiempo. Porque alguien dijo en voz alta lo que todos pensábamos. Y porque Dragon Ball GT, con todos sus excesos, tuvo la decencia de corregirse.
Pero la pregunta sigue flotando: ¿cómo se habría visto Vegeta si hubiera envejecido de verdad con ese look? La anécdota del bigote es breve, pero dice mucho. Sobre el poder del diseño, lo atentos que están los fans, y sobre cómo, a veces, una opinión sincera puede salvar a un personaje legendario de pasar a la historia por las razones equivocadas.