Si algo nos enseñó Dragon Ball Z es que nada es definitivo, sobre todo cuando se trata de transformaciones. Cuando creías que Freezer ya había mostrado todo su poder, el autoritario te toma por sorpresa. Cuando pensabas que los Saiyajin habían llegado al límite, de pronto aparece un nivel desbloqueado en un nuevo capítulo como Dragon Ball DAIMA.
Las transformaciones eran parte del espectáculo. Más músculo, más energía desbordada y más intensidad. Y cuando apareció Cell, ese bioandroide con cola absorbente y mirada fría, el público sabía que no se iba a quedar igual por mucho tiempo. Primero fue aterrador, luego más estilizado y finalmente "perfecto", o eso creían todo.
El villano que cambió sobre la marcha
Cell es, para muchos, uno de los antagonistas mejor construidos del anime. Su evolución visual acompañaba su crecimiento de poder: una primera forma inquietante, casi insectoide. Luego una segunda más robusta. Y por último, la famosa Forma Perfecta, elegante y segura, con esa vibra de villano que disfruta cada segundo del caos.
Toei Animation
Pero detrás de esa versión que vimos en pantalla hubo otras ideas. Bocetos, prototipos y diseños que no llegaron al anime. Y uno de ellos era tan extraño, tan radical, que terminó descartado antes de que pudiera animarse.
El diseño oculto que nunca vimos
Mucho antes de que su Forma Perfecta se volviera icónica, existió una propuesta mucho más alienígena. Un Cell con rasgos más cercanos a una calavera, con un cráneo pronunciado y una estructura corporal todavía más inquietante.
Toei Animation
En esos dibujos conceptuales, el personaje se veía menos "refinado" y más monstruoso. Más criatura espacial que guerrero estilizado. El rostro parecía casi una máscara ósea, y el cuerpo completo tenía una vibra más grotesca que imponente.
Según se ha revelado con el paso de los años, este y otros diseños fueron rechazados por editores por considerarlos demasiado "feos" o incluso "estúpidos". La intención era que el villano funcionara en pantalla, que fuera amenazante pero también atractivo desde el punto de vista visual.
¿Mejor o peor que la Forma Perfecta?
Es interesante imaginar cómo habría cambiado la percepción del personaje si esa versión más grotesca hubiera llegado al anime. Tal vez habría sido menos popular. O quizá se habría convertido en un villano todavía más inquietante.
La Forma Perfecta que conocemos tiene algo casi elegante: es simétrica, proporcionada y con una presencia que impone sin necesidad de exageraciones. Es el tipo de diseño que puedes dibujar fácilmente y reconocer al instante. El diseño rechazado, en cambio, era más incómodo, extraño y menos "vendible". Y en una franquicia que ya era un fenómeno global, eso era una decisión que pesaba.