En el universo de Dragon Ball hay cosas que simplemente no funcionan como en la vida real. Ni la gravedad, ni la lógica, y definitivamente, tampoco la edad, funcionan como siempre en el anime de Akira Toriyama. Hemos visto a niños que destruyen planetas, ancianos más fuertes que alguien en sus 20's y guerreros que rejuvenecen tras cada batalla.
Así que cuando pensamos en el Torneo de Artes Marciales y en ese combate épico contra Goku, uno imaginaría que ambos rivales tenían trayectorias similares. Error: porque uno de ellos era, técnicamente, un niño.
El rival que parecía adulto pero no lo era
El gran oponente de Goku en el 23° Torneo Mundial de Artes Marciales fue Piccolo. Un ser alto, imponente, frío, on mirada calculadora y un discurso de venganza muy claro. Nada en su apariencia sugería que estuviera apenas empezando la vida. Pero la cronología oficial dice otra cosa.
Toei Animation
Piccolo nació en el Año 753, justo después de que su predecesor, el Rey Demonio Piccolo, fuera derrotado. Y cuando enfrenta a Goku en el torneo, apenas tiene 3 años.
Un namekiano con crecimiento acelerado
En términos humanos suena absurdo. Pero los namekianos no siguen el mismo ritmo biológico que nosotros. Su crecimiento es mucho más rápido, tanto físico como mentalmente.
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Para cuando pelea contra Goku, Piccolo ya posee una madurez estratégica impresionante. Sabe lo que quiere y contra quién está luchando. Y carga con un objetivo clarísimo: vengar a su "padre".
Cronológicamente, tenía tres años en ese combate. Cuando comienza Dragon Ball Z, su edad es de ocho años. Y para el inicio de Dragon Ball Super, ya tiene 25. Pero en pantalla nunca lo percibimos como alguien "joven". Al contrario: siempre fue una figura de autoridad, incluso mentor de Gohan.
Más joven que Gohan cuando lo entrenó
Lo más curioso es que cuando Piccolo entrena a Gohan al inicio de Dragon Ball Z, él apenas tiene ocho años. O sea, era básicamente un niño entrenando a otro niño. Uno con poderes capaces de destruir montañas, pero un niño al fin.
Ese detalle cambia completamente la perspectiva del personaje. Lo vemos como serio, distante y casi paternal. Pero detrás de esa fachada había alguien que todavía estaba creciendo, aprendiendo y redefiniendo su identidad.
La realidad es que Piccolo siempre fue uno de los personajes más complejos de la saga. Empezó como antagonista y terminó siendo uno de los aliados más leales de Goku. Su evolución emocional es de las más interesantes del universo creado por Akira Toriyama. Y saber que tenía apenas tres años cuando enfrentó a Goku en el torneo le añade una capa inesperada.