Russell Crowe tiene una clase de filmografía que hace que confíe automáticamente en sus películas. Gladiador, Una mente brillante y, más recientemente, Nuremberg: El juicio del siglo, han ayudado a sostener la imagen de actor sólido y con gran presencia, de los que pueden protagonizar a un drama histórico, un thriller o un western y hacer que todo se vea real. No necesita demasiada presentación.
Y cuando le tocó entrar al género del Viejo Oeste, lo hizo con una de esas películas que los fans del género suelen defender con gusto. El tren de las 3:10 no solo se ganó muy buena fama con los años. Para mucha gente sigue siendo una de las mejores aproximaciones modernas al espíritu clásico del oeste. Y para mucho es "el gran western del siglo XXI", y esa clase de elogio no sale de a gratis.
Un western moderno con alma de clásico
La película, dirigida por James Mangold y estrenada en 2007, enfrenta a Crowe con Christian Bale. La historia que arranca cuando Dan Evans, un ranchero arruinado y veterano del ejército de la Unión, acepta escoltar al temido forajido Ben Wade hasta el tren de las 3:10 rumbo a Yuma. Desde ahí, todo se convierte en una batalla de nervios, honor y resistencia.
Lions Gate Entertainment
Lo mejor es que El tren de las 3:10 no depende sólo del tiroteo o de la pose western para funcionar. Tiene polvo, caballos, forajidos carismáticos y tensión de sobra, pero también una relación central muy bien armada entre los dos protagonistas. Bale lleva el peso moral; yCrowe, el magnetismo peligroso. La combinación hace que la película no se sienta como un simple homenaje al género, sino como una historia que sí quiere jugar en serio dentro de él.
Russell Crowe entra perfecto en ese mundo western
Crowe hace de Ben Wade uno de esos villanos que no necesitan gritar demasiado para imponer. Tiene encanto, violencia, ironía y una calma que lo vuelve todavía más inquietante. No es el criminal de caricatura, sino un hombre que parece entender exactamente el efecto que produce en los demás y lo usa a su favor. Ahí está buena parte del gusto de verla: el western clásico siempre ha vivido bien cuando sus antagonistas tienen tanta presencia como sus héroes, y Wade entra en esa tradición.
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Además, la película tiene algo que muchos westerns modernos no terminan de encontrar: ritmo. Dura poco más de dos horas, pero nunca se siente inflada. Va apretando la tensión poco a poco hasta llegar a un cierre que sí sabe recompensar la espera. Funciona muy bien como recomendación para quienes extrañan el género o para quienes creen que el western ya no puede sentirse vibrante en pleno siglo XXI.
Si te dieron ganas de entrarle, El tren de las 3:10 está disponible para verse en streaming en Prime Video y en Claro Video. Tine a Russell Crowe en uno de sus papeles más disfrutables, a Christian Bale sosteniéndole el pulso y a James Mangold filmando con el respeto suficiente por el western como para no volverlo aburrido.