Han pasado casi 10 días desde que Entre padre e hijo estrenó en Netflix y su popularidad la ha mantenido entre los primeros lugares del top de la plataforma gracias a su tono telenovelesco y dramático, pero también por un aspecto adicional: su formato. La serie mexicana es una de las nuevas propuestas del servicio de streaming que, a diferencia de las producciones televisivas comunes, es de corta duración, y no me refiero a los 20 minutos como frecuentemente se emplea en las sitcoms, sino a menos de 10 minutos.
Con 20 episodios que rondan entre los 7 y 11 minutos de duración, la serie creada por Pablo Illanes presenta una producción corta que le permite a Netflix seguir explorando dicho formato en América Latina. El metraje de cada capítulo le facilita al espectador ver el programa prácticamente en cualquier momento, maratonearlo en no más de dos horas y reproducirlo en un sinfín de escenarios, independientemente de si estás ocupado o no, por lo que no es descabellado que haya encabezado el listado de lo más visto del catálogo desde que se integró a él.
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Netflix apuesta por los contenidos de menor duración y mayor atención
En la plataforma, Netflix señala que los episodios son “cortitos pero con TODO el drama”, aunque en realidad esta exploración del formato corto me conduce a pensar que Entre padre e hijo es una maniobra del gigante del streaming para unirse al contenido fugaz y al scroll infinito que se consume en redes sociales. Con este tipo de series, Netflix complace al espectador dándole un video que podrá retener su atención por máximo 10 minutos, y logra condensar toda su historia en un pequeño videoclip que bien podría ver en su feed de TikTok o en un reel de Instagram.
Como parte de un intento por llegar al público joven que no puede enfocarse en ver una película o serie sin distraerse con su celular cada cinco minutos, Netflix ha recurrido a estrenar series como la protagonizada por Erick Elías y Pamela Almanza, la cual le brinda al suscriptor una experiencia similar a la de ver un video corto en redes sociales, a pesar de mantenerse en formato horizontal. Sin embargo, me atrevo a decir que no falta mucho para llegar a dicho lugar, pues hace unas semanas la empresa de streaming anunció Clips, su nueva propuesta para introducir los videos verticales a su plataforma.
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El futuro en streaming: los videos verticales
Si bien no se trata de una alternativa para ver series en vertical, los nuevos Clips le permiten al usuario interactuar con una sección de exploración para conocer otras series, películas o reality shows como si estuvieran navegando por TikTok, para luego conducirlos a dicho título y reproducirlo horizontalmente. Aunque por otro lado, Paco Ramos, el VP de contenido para América Latina de Netflix, reveló este mismo año que el plan era expandirse hacia los contenidos con menor duración:
“En América Latina tenemos una base joven muy grande y nos propusimos experimentar con nuevas formas de contenido para dialogar con estas audiencias, pero sin llegar a los microdramas”, comentó Ramos sobre la estrategia de Netflix, plataforma que ya había explorado anteriormente el terreno con Carísima, una serie también de formato corto basada en un personaje cómico de Argentina que surgió de unos sketches virales ¿El resultado? 10 capítulos horizontales de 10 minutos cada uno.
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La Gen Z y sus hábitos de consumo están transformando Hollywood
Estas maniobras de Netflix por adaptarse a las formas de consumo de la Gen Z me hacen recordar las declaraciones de Matt Damon a inicios de este año, quien se encontraba promocionando la película The Rip junto a Ben Affleck. En una entrevista con Joe Rogan Experience, el ganador del Oscar confesó que ha evolucionado significativamente la experiencia de ver películas, pues no es lo mismo verlas en el cine que en casa a través de streaming.
Damon comenzó a comparar la manera en que esta experiencia afecta los resultados del mismo cine, en este caso, el del género acción con The Rip, pues cuando se filma una película para la pantalla grande, generalmente el guion se divide en tres actos y uno extra en el que ocurren todas las explosiones, pero cuando se hace una directamente para streaming, la situación cambia.
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“Ahora, Netflix dice ‘¿Podemos tener una [explosión] grande en los primeros cinco minutos?’ Queremos que la gente se quede picada. Y no sería terrible si les recuerdas la trama tres o cuatro veces en los diálogos porque las personas están en su teléfono mientras ven la película”, aseguró el actor con un tono de decepción mezclado con burla. Ante la pérdida de atención de las audiencias, a la industria no le queda de otra más que seguir la corriente y cumplir con los requerimientos de los espectadores jóvenes para mantenerlos interesados.
Una alternativa extra: los microdramas
El ejemplo más claro es la propuesta de la plataforma de streaming mexicana ViX, cuyo lanzamiento de ViX Micro hace unos meses introdujo al mercado las telenovelas verticales, también conocidas como microdramas, que son diseñadas específicamente para los teléfonos móviles con episodios de apenas uno o dos minutos y cuyo objetivo es enganchar desde el primer segundo.
ViX
Mientras que TikTok se roba la atención de los internautas con dramas de infidelidades protagonizados por frutas antropomorfas hechas con Inteligencia Artificial, las plataformas de streaming solo tienen una alternativa a considerar: fluir y evolucionar para conseguir altos números de audiencia. En alguna ocasión, hace muchos años, el cine por streaming parecía una propuesta alocada, pero ahora vemos las series cortas o verticales de la misma manera, por lo que podría asegurar que pronto se volverán algo normalizado… Debo aceptarlo, esta situación me parece más preocupante que en décadas anteriores.