El experimento científico que descubrió cuál es la película de terror más aterradora de la historia
Sergio Negrete
Sergio Negrete
-Redactor
Mi infancia estuvo repleta de películas de Disney en VHS. Bien podría ser un personaje de 'El diario de Bridget Jones', 'Fleabag' o 'Parks and Recreation'

El miedo seguirá siendo personal y muy dependiente de qué tan valiente uno se sienta esa noche. Pero si la ciente tiene voto, una cinta ganó la función.

El terror siempre ha tenido una pregunta tramposa rondando encima: ¿cuál es la película más aterradora de todas? Cada quien tiene su trauma personal. Hay quien no superó a la niña de El aro, quien todavía evita mirar debajo de la cama por culpa de El exorcista y quien jura que ninguna película moderna le ha dado más miedo que apagar la luz después de ver Actividad paranormal.

El problema es que el miedo es muy difícil de medir. Una persona puede brincar con cualquier puerta que se cierra fuerte y otra puede ver posesiones demoníacas a las tres de la mañana como si fueran series de Disney Channel. Por eso llamó tanto la atención un experimento que decidió dejar de preguntarle al público "qué tanto se asustó", y mejor se fue por revisar qué estaba pasando en su cuerpo mientras veía cine de terror.

El estudio que midió el miedo con el corazón

La película que terminó coronada como la más aterradora, según The Science of Scare Project, es Siniestro, el filme de 2012 dirigido por Scott Derrickson y protagonizado por Ethan Hawke. En la historia, un escritor de crímenes reales se muda con su familia a una casa donde ocurrieron asesinatos brutales y descubre unas cintas caseras en 8 mm que, por supuesto, no debió haber visto jamás. Ahí es donde empieza el descenso, con imágenes perturbadoras, una casa que se siente contaminada y una amenaza sobrenatural que se mete por los ojos antes de aparecer de frente.

Alliance Films

El experimento no se basó en encuestas común y corriente, sino en reacciones físicas. El proyecto, creado en 2020, reúne cada año a un panel de 250 personas para ver películas de terror en funciones especiales mientras usan monitores de frecuencia cardíaca.

Durante las funciones, los responsables miden cuánto sube el ritmo cardíaco promedio de los participantes y también revisan la variación de la frecuencia cardíaca, conocida como HRV. El primer dato ayuda a detectar los picos de susto y la activación. El segundo sirve para medir estrés sostenido, esa incomodidad lenta que no siempre te hace brincar, pero sí te deja tieso en el sillón. Desde 2023, ambos factores se combinan en el llamado Science of Scare Score, una calificación de 100 puntos.

¿Por qué ganó 'Siniestro'?

En el caso de Siniestro, el corazón del público pasó de un promedio en reposo de 64 latidos por minuto a 86 durante la película, un aumento del 34 por ciento. Su momento más intenso llevó a los espectadores hasta 131 latidos por minuto, mientras que la variación de frecuencia cardíaca cayó 21 por ciento, señal de estrés acumulado. Con esos números, la cinta consiguió un Scare Score de 96 sobre 100.

Alliance Films

El dato ayuda a entender por qué la película sigue apareciendo en conversaciones de terror más de una década después. Siniestro no depende solo del susto fácil. Su verdadero golpe está en las cintas encontradas y en lo prohibido, como si el espectador estuviera mirando algo que no debería existir. Derrickson convirtió las películas caseras en una especie de maldición visual: mientras más quieres entender, más hondo te metes.

La lista no se quedó solo con demonios viejos

El estudio también colocó a Host en segundo lugar, con 95 puntos, apenas uno debajo de Siniestro. La película de Rob Savage, filmada durante la pandemia y construida alrededor de una sesión espiritista por videollamada, incluso logró que los corazones del público latieran más rápido que con cualquier otra cinta de la lista. En tercer lugar quedó Skinamarink, con 91 puntos, destacada por provocar más estrés y sensación de amenaza sostenida.

Alliance Films

El top 10 del proyecto incluye títulos como La noche del demonio, El conjuro, El legado del diablo, Smile 2, Smile, El exorcismo de Emily Rose y Háblame. La selección deja ver algo curioso: el terror reciente domina buena parte del ranking, quizá porque las películas modernas están diseñadas con un manejo muy calculado del sonido, el silencio y los sobresaltos. No necesariamente son mejores que los clásicos, pero sí parecen saber cómo sacudir el sistema nervioso con precisión quirúrgica.

facebook Tweet
Te puede interesar