Hace 28 años, el tráiler de esta película de ciencia ficción hizo que miles de fans vivieran un momento inolvidable
Sergio Negrete
Sergio Negrete
-Redactor
Mi infancia estuvo repleta de películas de Disney en VHS. Bien podría ser un personaje de 'El diario de Bridget Jones', 'Fleabag' o 'Parks and Recreation'

Hace casi tres décadas, un tráiler bastó para llenar salas, provocar aplausos y convertir a películas que no tenían nada qué en simples vehículos hacia una galaxia lejana.

Hoy un tráiler aparece en YouTube, explota en redes, genera teorías en TikTok, se analiza cuadro por cuadro y al rato ya tiene veinte videos explicando lo que "nadie notó". Toy Story 5, Spider-Man: Un nuevo día, Supergirl o cualquier saga grande sabe que un adelanto puede ser casi tan importante como la película misma. Pero hubo una época en la que ver un tráiler no era cuestión de abrir el celular, sino de comprar un boleto, sentarse en una sala y esperar a que se apagaran las luces.

A finales de los años 90, internet todavía no tenía el dominio absoluto de la conversación popular. Los rumores viajaban por las revistas, los foros y las convenciones en físico, programas de televisión y el tradicional "boca en boca". Para los fans de la ciencia ficción, ciertas imágenes podían sentirse como una aparición espiritual. Y hubo un tráiler, en particular, que convirtió una ida cualquiera al cine en un momento de euforia colectiva.

Star Wars: Episodio I - La amenaza fantasma
Star Wars: Episodio I - La amenaza fantasma
Fecha de estreno 1 de julio de 1999 | 2h 13min
Dirigida por George Lucas
Con Liam Neeson, Ewan McGregor, Natalie Portman
Medios
3,0
Usuarios
3,1
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El regreso que los fans esperaron durante 15 años

La película era Star Wars: Episodio I - La amenaza fantasma, la primera entrega de la trilogía de precuelas creada por George Lucas. Su teaser llegó a cines seleccionados en noviembre de 1998, casi un año antes del estreno de la película, y desató una reacción que hoy suena casi imposible: miles de fans compraron boletos para otras funciones solo para ver esos pocos minutos de adelanto. Muchos ni siquiera tenían intención real de quedarse a ver la película que habían pagado.

Disney / George Lucas

El fenómeno tenía todo el sentido del mundo. El regreso del Jedi se había estrenado en 1983 y durante 15 años la saga parecía haber cerrado su historia en pantalla grande. La idea de volver a una galaxia muy, muy lejana con una película nueva era enorme. No había Disney+, no había campañas virales interminables ni adelantos filtrados en alta definición. Había hambre pura de Star Wars.

"Toda saga tiene un comienzo"

El tráiler jugaba con una frase que se quedó grabada en la memoria de muchos fans: "Toda saga tiene un comienzo". Antes de revelar demasiado, el avance vendía una promesa. Mostraba naves, planetas, palacios, criaturas extrañas, droides, batallas, carreras de vainas y a un joven Obi-Wan Kenobi. También dejaba ver a Darth Maul, con su rostro rojo y negro, antes de que el personaje se volviera póster obligatorio en cuartos adolescentes.

Disney / George Lucas

La música de John Williams hacía el resto. En cuanto sonaba el tema de Star Wars, el cuerpo entendía lo que estaba pasando antes que la cabeza. No era nada más un nuevo tráiler: era el regreso de una mitología que muchos habían conocido en la infancia y que ahora volvía con la promesa de explicar el origen de todo. Anakin Skywalker, los Jedi, la República y el lado oscuro, con la historia que parecía abrirse hacia atrás.

La emoción fue más grande que la película

Cuando La amenaza fantasma llegó a cines en 1999, la conversación cambió. La película recaudó una fortuna y se convirtió en evento mundial, pero también dividió a los fans. Jar Jar Binks, los midiclorianos, el tono más infantil y ciertas decisiones narrativas provocaron debates que siguen vivos décadas después. El hype había sido tan grande que ninguna otra película habría podido cargarlo sin tambalearse.

Aun así, ese tráiler conserva un lugar especial en la historia de la cultura popular. Antes de que existieran las reacciones en vivo, los hashtags y los conteos regresivos globales, un avance de dos minutos logró que miles de personas reorganizaran su día, compraran entradas y se sentaran frente a una pantalla sólo para sentir que Star Wars estaba de vuelta. Fue una clase de magia que el streaming difícilmente puede repetir.

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