Matt Damon está por enfrentarse a uno de esos papeles que pueden marcar una carrera incluso cuando esa carrera ya está llena de clásicos. En La Odisea, la nueva película de Christopher Nolan, el actor interpretará a Odiseo, el rey de Ítaca que intenta volver a casa después de la Guerra de Troya. No es cualquier encargo: hablamos de uno de los personajes más famosos de la literatura, un héroe astuto, contradictorio, cansado, terco y capaz de sobrevivir donde casi cualquiera habría tirado la toalla.
La película también llega en un momento enorme para Nolan. Después de ganar el Oscar con Oppenheimer, el director no eligió algo pequeño para bajar la intensidad, sino una epopeya filmada para pantalla grande, con IMAX, mitología griega y un elenco que parece armado para provocar fila desde la preventa. Matt Damon no está ahí por casualidad y Nolan ya sabe lo que puede hacer con él frente a la cámara.
'Oppenheimer'
Atlas Entertainment
En Oppenheimer, Matt Damon interpreta al general Leslie Groves, el hombre encargado de supervisar el Proyecto Manhattan desde el lado militar. No era el personaje más vulnerable ni el más explosivo de la película, pero sí una pieza clave para que todo funcionara. En una película dominada por el peso moral de Cillian Murphy, Damon no intenta robarse el cuadro. Acompaña, presiona, incomoda y sostiene. Justo el tipo de actor que Nolan necesita cuando quiere que incluso un personaje aparentemente secundario tenga pulso.
'Interestelar' (2014)
Paramount Pictures
Antes de Oppenheimer, Nolan ya había usado a Damon de una manera mucho más tramposa en Interestelar. Su aparición como el Dr. Mann funciona porque el público reconoce a Matt Damon y espera confianza. Es Matt Damon, ¿qué podría salir mal? Pues bastante. Mann no es el héroe perdido que debe ser rescatado, sino un hombre quebrado por el miedo, dispuesto a traicionar con tal de sobrevivir. No interpreta a un villano enorme, sino a alguien demasiado humano en el peor sentido posible. Su presencia cambia la energía de la película y recuerda que Nolan sabe usar el rostro de una estrella para jugar con nuestras expectativas.
'Rescatando al soldado Ryan' (1999)
DreamWorks
Mucho antes de trabajar con Nolan, Damon ya había cargado con un personaje construido casi como mito en Rescatando al soldado Ryan. Durante buena parte de la película de Steven Spielberg, el soldado James Francis Ryan es más una misión que una persona: todos hablan de él, todos avanzan hacia él, todos arriesgan la vida por encontrarlo. Cuando finalmente aparece, Damon tenía una tarea complicada: hacer que el público entendiera por qué ese joven importaba sin convertirlo en símbolo vacío. Y lo logra con una sencillez muy efectiva.
'En busca del destino' (1997)
Miramax Films
Si hay una película que explica de dónde viene buena parte del cariño hacia Matt Damon, esa es En busca del destino. Ahí no sólo actúa: también firma el guion junto a Ben Affleck, en una historia que terminó convirtiéndose en uno de los grandes relatos de ascenso de Hollywood. Damon interpreta a Will, un genio matemático de Boston que puede resolver problemas imposibles, pero no sabe qué hacer con su propio dolor. La película funciona porque nunca lo trata como simple prodigio. Will es brillante pero también arrogante, herido, necio y profundamente asustado.